viernes, 19 de junio de 2015

Diez años de DesEquiLIBROS

El día 17 de junio de 2015 este blog DesEquiLIBROS. Lectura y Cultura cumplió 10 años en la red. No sé si habrá alguien interesado en saber cómo y por qué se gestó y cómo llegó a convertirse en un proyecto real. Pero tan redondo aniversario me ha parecido un buen momento para contarlo, siquiera sea para los fieles que nos siguen desde entonces o que se han incorporado durante estos años.

En realidad, hace diez años nació el blog; pero la idea de DesEquiLIBROS. Ediciones Digitales había nacido cuatro años antes.

DesEquiLIBROS. Ediciones Digitales. Logo y cabecera 2001

 Todo el mundo recuerda qué estaba haciendo en algunos de los momentos más relevantes o impactantes de su vida. Yo no iba a ser menos. El 11 de septiembre de 2001 (no creo que sea necesario recordar qué sucedió aquel día, ni sus implicaciones posteriores, que todavía persisten) me encontraba terminando de preparar la documentación del Proyecto Final de un Postgrado online en Estudios Avanzados de Edición que había realizado durante el curso académico 2000-2001. El plazo de presentación terminaba y esa misma tarde había que enviarlo con un mensajero al centro docente.

Aproveché la pausa laboral del mediodía para quedarme en el trabajo y terminar de preparar las copias de la memoria, los cederrones con el trabajo digital y el paquete para el envío. Un poco antes de las 15:00 horas (hora peninsular española) estaba todo listo. Y llegó el momento de pasarse al bar de al lado a comer algo rápido antes de reanudar la jornada verpertina.

Pincho de tortilla y café cortado en mano, contemplaba junto a un compañero de trabajo cómo humeaba la torre norte del Word Trade Center de Nueva York. En ese momento todo eran especulaciones pero, de pronto, contemplamos en directo estupefactos cómo un avión embestía contra la torre sur, creando una de las imágenes más icónicas del siglo XX y seguramente de la historia. Así que me resulta difícil no relacionar el 11-S con DesEquiLIBROS: "oficialmente" nació ese día.

El proyecto final de ese Postgrado en Edición era una Editorial Digital, con el propósito de ser
"un foro de expresión libre y plural en el que tienen cabida todas las manifestaciones literarias, creación u opinión, además de aquellas otras manifestaciones artísticas que puedan ser mostradas y reproducidas por medios digitales sin perder su esencia".
Así de ingenua lucía la entrada animada, "optimizada" para 800 x 600, en la que las letras iban apareciendo y la "i" de "desequilibrios" se caía para dejar paso a los LIBROS:


Y así de espléndida se veía la última actualización de la página, allá por 2006

www.desequilibros.com en 2006. Ultima actualización. Ahora en www.desequilibros.com/hemeroteca

Todavía es posible visitar aquellos inicios, aunque algunas imágenes no cargan bien por mor de esas cosas de las migraciones de servidores. Si tienes curiosidad, entra en desequilibros.com/hemeroteca. 

Cómo me gustaba aquella cara amable y circunspecta sacada de un graffiti del barrio alto de Lisboa, que durante años fue la imagen corporativa…

Fueron comienzos muy estimulantes y el reto, fabuloso. El tutor del Postgrado me dijo que si estaba loco, que cuál iba a ser el modelo de negocio, cómo lo iba a distribuir, a captar autores… En 2001 no había redes sociales, ni agregadores de noticias, ni ADSL, ni Wifi, ni smartphones... casi no había ni internet.
No importaba: la idea era poner la web en marcha y no cobrar ni pagar por publicar. El que quisiera podía enviar sus relatos, ensayos o poemas y los publicábamos.

Las primeras aportaciones fueron propias, de familares o amigos: mi hermana Isolina, Giorgio, Javi Millán, Amanda Corrib, Marcos Cogan, Miguel Iguacen, Daniel Caballero… Y con ellas la página ya tuvo algo que mostrar.
A mi hermano Pedro le debo una frase que iluminó más de un claroscuro: "busca una cabeza con la que medirte".

Recuerdo perfectamente el primer relato que envió el primer autor "de verdad". Un escritor novel argentino andaba buscando gárgolas en internet para ilustrar un relato. Y la que encontró estaba colgada en la galería visual de DesEquiLIBROS. Eligió la que le gustó y, de paso, envió su relato para que lo publicáramos en la página. Era a principios de 2002. Nicolás Mavrakis demostró no solo mucha confianza en un proyecto recién nacido sino ser un más que notable narrador.

Poco a poco fueron llegando colaboraciones desinteresadas. Incluso convocamos en 2003 un Concurso de Creación en las modalidades de relato y poesía. El premio, un lote libros donado por la editorial Punto de Lectura, en la que trabajaba mi hermano Ignacio, y que en el caso de los relatos hubo que enviar a Argentina.

Las actualizaciones de la página se hacían de forma trimestral, aprovechando algún puente festivo, en el que Virginia y yo no encerrábamos en el estudio de casa para editar los textos, diseñar portadas y engordar páginas en html con DreamWeaver.
Cuando todo estaba subido al servidor de @Calocen, enviábamos un newsletter a nuestros suscriptores anunciando las novedades.

Pero llegó 2005 y la primera explosión del fenómeno blog, que ya estaba demostrando que era un sistema mucho más versátil, cómodo y rápido de crear, mantener y gestionar una web. Y, además, permitía la interacción directa con los lectores. No soy programador ni había presupuesto para una inversión en desarrollo. Por eso, en vez de "emprender", la actividad siguió como afición, sin la dedicación que seguramente habría merecido. Así nació desequilibros.blogspot.com. Y solo un año después, la web original quedó aparcada y sustituida su actividad por la del blog.

Para los que seguís esta bitácora seguramente tenéis claro que ha evolucionado mucho desde entonces, aunque no renunciamos a aquel espíritu fundacional.

Diez años después del nacimiento del blog y casi quince después del alumbramiento de la idea ha habido situaciones de todo tipo: por un lado, los irrelevantes acoso digital de algún cabezahueca, el baneo temporal de una red social, o el enfrentamiento con algún petulante arrogado de grandeza; por otro, los estimulantes portadas en menéame y otros agregadores, las menciones y colaboraciones en y con blogs, congresos, medios de comunicación, iniciativas educativas y de divulgación cultural o revistas digitales.
Parafraseando a Borges, no me enorgullezco de lo hecho, sino de la gente y proyectos tan interesantes que he conocido.

Si en su momento el proyecto tenía sentido para intentar cubrir un nicho de actividad huérfano, ahora la tiene mucho más, en un momento de marasmo cultural galopante en el que farsantes, santurrones, mequetrefes y todólogos se han apoderado del espacio digital.

Algunos retos hace tiempo que están planteados y espero que acaben por hacerse realidad más temprano que tarde; fundamentalmente cuatro:

- migrar la página desde blogger a un wordpress alojado bajo el dominio desequilibros.com (dominio que de momento aloja contenido destinado a temas profesionales.
- rescatar y volver a publicar todos los materiales de la hemeroteca;
- recopilar en un libro todas las "batallitas" que hemos publicado, como forma de fomento de la lectura;
- abrir la página de forma pública a las colaboraciones de terceros.

¿A quién le importaba esto? Fundamentalmente a mí, pero se lo debía a todos aquellos que de una forma u otra habéis formado parte de DesEquiLIBROS, aunque no lo sepáis: lectores, amigos, colaboradores, comentaristas, visitantes habituales y esporádicos, seguidores en redes sociales... y en general, todos los que alguna vez habéis interactuado con esta página, aunque sea de forma anónima, desde los tiempos heróicos del html hasta la selva digital actual, en la que no es fácil separar la paja del grano. De todos he aprendido y sigo aprendiendo cada día
Es agradable saber que una parte importante de los lectores del blog vienen de hispanoamérica; eso demuestra que la cultura puede saltar las barreras físicas.

Casi cuatro millones de páginas vistas después, nuestro objetivo era y es mostrar puertas que quien quiera pueda atravesar.

Si la globalización ha de tener algún aspecto positivo, que el primero sea la posibilidad de intercambio cultural, intelectual y creativo entre las personas.

jueves, 11 de junio de 2015

Del tertuliano que no sabía nada de Leonardo Padura

De cómo el tertuliano todólogo se revolvió en su ignominia tras pontificar su ignoracia sobre la figura de Leonardo Padura y de cómo su contertulio lo puso en ridículo educadamente.

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Tertulia de un informativo nocturno de una de las principales cadenas radiofónicas de ámbito nacional. De España, por más señas.

Leonardo Padura. Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015
La directora del programa comienza la charla invitando amablemente a sus contertulios a que comenten el recién otorgado Premio Princesa de Asturias de las Letras, concedido a Leonardo Padura, escritor, guionista, periosita, conocido sobre todo por sus novelas policiacas, cuyo protagonista es un tal Mario Conde.

El mérito no es poco, teniendo en cuenta que este tipo de tertulias suelen centrarse en temas de actualidad politica, por irrelevantes que sean, o en mostrar filias y fobias a sus equipos de fútbol del alma (cosa que detesto, dicho sea de paso) y pocas veces abordan temas de verdadero calado intelectual, científico o cultural.

Hechas las presentaciones, el todólogo de turno procede a pontificar ex cátedra y a expresar sus dudas respecto a la designación, que atribuye más a las cuestiones políticas de turno (este año le tocaba a Cuba; Padura es cubano) que a su calidad literaria.

Veamos sus argumentos:

• Cuba es el país que toca, es el país que está de moda;
• "no lo ha leído mucho" (sic),  solo "un par de novelas" (sic2);
• no lo conoce de nada más que por el escaso acceso a su obra que él mismo reconoce;
• su posicionamiento ante el régimen de los Castro no ha sido de disidencia explícita;
• ha vivido siempre en Cuba y no ha tenido problemas para entrar y salir (lo que parece que le sitúa en el ámbito del poder establecido;
• y de postre se despacha con el comodín de compararlo con Cabrera Infante (del que no dice haber leído nada) como recurso infalible para justificar su opinión.

En fin; el típico discurso del que habla de oídas, que se cree experto sin tener ni idea y que suelta por la boca la ocurrencia de turno que justifique su sueldo. Patético.

Pero héteme aquí que llega el turno de réplica de otro de los contertulios.

Muy educadamente, sin alardes, como no queriendo dejar en ridículo al todólogo, pero de hecho haciéndolo, glosa la vida, peripecia y obra de Leonardo Padura.

Y Explica:

• él sí lo conoce personalmente, ha leído prácticamente toda su obra y le parece un gran escritor.
• cuenta alguna anécdota clarificadora sobre su obra, como el hecho de que el propio Padura le explicó por qué le había dado el nombre de Mario Conde a su detective (se lo puso por el conocido banquero español aunque sin inspirarse en su personalidad y tejemanejes; pensó que sus libros no iban a salir de la isla y ser leidos en España);
• añade alguna peripecia personal del autor;
• explica cuál le parece el mejor de su libros, el que relata la vida de Ramón Mercader (el asesino de Trotski, que pasó sus últimos años en Cuba y que está enterrado en Moscú), y explica el por qué.
• demuestra estar al tanto de la filiación política y de la posición de Padura frente al régmen de su país: no es de los mimados del régimen ni de los prohibidos. Es crítico con el castrismo aunque no pertenece a los movimientos militantes de oposición, lo que permite cierta libertad de movimientos. Es un escritor que hace de puente entre la Cuba institucional y la Cuba que quiere cambiar. No renuncia a su pasado revolucionario aunque considera que su país vivie bajo una dictadura. La posición de Padura no es de connivencia sino de convivencia.

¡Ay! El todólogo se revuelve en su ignominia y contraataca e insiste en el tema de la dudosa militancia anticastrista de Padura, y a que "está en lo que se lleva ahora" (sic3); y continúa con alguna vaguedad pueril.

Llegados a este punto interviene un tercer contertulio que admite no conocer y ni haber leído a Padura y guarda una respetuosa discreción. Pero incluso éste, se ha informado. Y explica por qué Padura ha podido entrar y salir de su país sin dificultades: tiene pasaporte español concedido por el Gobierno de España por el procedimiento de Carta de Naturaleza.

Y aquí es donde la directora del programa agradece sus opiniones y cambia de tema.

Y así es cómo un mequetrefe (hombre entremetido, bullicioso y de poco provecho) fue desenmascarado por un instruido (que tiene buen caudal de conocimientos adquiridos) pero fuése de rositas.

En fin… Botón de muestra del nivel.

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P.D.1: No he leido a Padura así que no puedo emitir juicio de valor alguno.
P.D.2: Siempre he opinado que la literatura no puede ni debe ser neutral ni equidistante; y mucho menos, complaciente con el régimen establecido.
P.D.3: Los premios siempre tienen algo de "oportunos".

miércoles, 13 de mayo de 2015

Los hackers que no leyeron a Homero

La historia del Caballo de Troya es de sobra conocida incluso por quienes no han leído ni a Homero ni a Virgilio. Y de ese pasaje histórico-mitológico-literario surge uno de los errores más curiosos de la informática: ese software malicioso denominado "troyano" debería denominarse “griego” pues los nobles troyanos no metieron de tapadillo nada a nadie; muy al contrario, fueron los que sufrieron la felonía. 

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[Artículo original escrito para el número #4 de la revista iHstoria,  @iHstoriaMDZ,  de Mediazines, dirigida por Javier Sanz, disponible para Android y para iOS].



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La entrada del caballo en Troya. Domenico Tiepolo.
La entrada del caballo en Troya. Domenico Tiepolo.
National Gallery de Londres.
Troyano con T, como “Timeo danaos et dona ferentes” 
(temo a los griegos aunque traigan regalos). 

La historia del Caballo de Troya es de sobra conocida incluso por quienes no han leído ni a Homero ni a Virgilio. Y de ese pasaje histórico-mitológico-literario surge uno de los errores más curiosos de la informática.

Veamos en qué consiste. Pero ya les advierto que las sagas de empresarios americanos sin escrúpulos, los culebrones venezolanos, los mundos imaginados de Tierras Medias y anillos y las guerras estelares intergalácticas son un ejercicio de primaria comparados con el relato homérico.

Los acontecimientos pudieron acaecer en torno a los siglos XIII o XII a.C. aunque no está claro. Si les interesa el tema, les emplazo a investigar sobre la figura del visionario arqueólogo alemán Heinrich Schliemann, que fue quien descubrió el emplazamiento de la ciudad homérica de Troya en la colina de Hisarlik, en las cosas turcas del mar Egeo. Y hasta aquí puedo leer.
Helena de Troya. Evelyn de Morgan
Helena de Troya.
por Evelyn de Morgan
Respecto al relato de Homero, se sitúa en torno al siglo VIII a.C. Pero tampoco está clara la veracidad de los hechos que narra y ni siquiera se tiene certeza documental de la propia existencia del poeta. Sí existe cierta unanimidad en considerar que la obra de Homero es en realidad una recopilación de leyendas y tradiciones populares, aderezadas con unas buenas dosis de pasiones humanas y entrometidas intervenciones divinas.

Dicho lo cual, volvamos a la epopeya que nos ocupa.

Helena era la mujer más bella del mundo. Hija de la mujer de Tíndaro, a la sazón rey de Esparta, tuvo muchos pretendientes, como podéis imaginar. Y es que ya entonces existían los enlaces geo-político-estratégicos.

La mujer de Tíndaro era Leda, que tuvo un conocido affaire con un cisne, que no era otro que Zeus disfrazado. De esa relación nacieron Helena y su hermana Clitemnestra, por un lado, y los famosos gemelos Cástor y Pólux por otro, sin que las diversas fuentes se pongan de acuerdo sobre la verdadera paternidad de estos vástagos. Ríanse ustedes de los culebrones modernos.

Leda y el Cisne
Leda y el cisne
De entre todos los pretendientes, Helena escogió a un tal Menelao (el más rico de los aspirantes), que vivía exiliado en Esparta desde que fuera desterrado de Micenas junto a su hermano Agamenón. Su padre, Atreo, fue asesinado y el trono de Micenas usurpado por el hermano de éste.
Cruentas trifulcas familiares que, como veis, vienen de antiguo.

No nos extenderemos en las conspiraciones y disputas de aquellos tiempos, pero lo cierto es que pasado un tiempo, nos encontramos con que Menelao heredó el trono de Esparta de Tíndaro, Helena se convirtió en la reina de Esparta y Agamenón, hermano de Menelao, se casó con la hermana de Helena, Clitemnestra, y recuperó el trono usurpado de Micenas.

Un pequeño jaleo muy del gusto de los relatos tradicionales y folclóricos de prácticamente todas las tradiciones literarias. Lo de Menelao con Helena y Agamanón con Clitemnestra es seguramente la primera muestra histórico-literaria de dos hermanos casados con dos hermanas; suponemos que, como a veces sucede en la actualidad, una boda fue consecuencia de la otra.

La Venus de Milo. Museo del Louvre
Afrodita como La Venus de Milo
Ahora entra en juego un tal Paris, príncipe troyano. Él fue el elegido por el mismísimo Zeus para dirimir quién era la merecedora de la famosa “Manzana de la Discordia”, así conocida porque debía ser “kallisti” (‘para la más hermosa’). Se trata de otro de esos saraos divino-mitológicos tan del agrado de los griegos. Lo cierto es que reivindican la manzana para sí nada menos que Hera, Atenea y Afrodita.

Para inclinar la balanza a su favor, las tres diosas deciden sobornar a Paris: Atenea le ofrece sabiduría y destreza en la guerra; Hera, omnímodo poder político; Afrodita, el amor de la mujer más bella del mundo. Vaya usted a saber por qué, Paris concedió la “manzana de la discordia” a Afrodita.

Pasa el tiempo y héteme aquí que Paris se desplaza a Esparta en misión diplomática. Allí conoce a Helena (recordemos que era la mujer más bella), se enamora de ella, la rapta, no sin la inestimable ayuda de una Afrodita agradecida, y se la lleva a Troya como su esposa, convencido de que está haciendo realidad su destino. Como ven, Helena parecía no tener ni voz ni voto.

En su momento, otro de los pretendientes de Helena, un tal Odiseo (el Ulises romano), hizo prometer a todos que respetarían y defenderían el matrimonio de Helena con quien ella eligiese. Así que una vez consumado el rapto de Helena a manos de Paris toda la élite griega se aprestó a cumplir su juramento y se declaró la inevitable guerra.

Aquiles
A partir de ahora se mezclan en la historia épicas travesías, intervenciones divinas, oráculos, adivinos y héroes de todos conocidos como Aquiles, quien según una profecía había de morir joven en Troya. En un inútil intento de protegerle, su madre lo bañó de niño en la laguna Estigia, haciéndolo invulnerable excepto en el talón, la parte del cuerpo por la que le sujetó en tan inusual “bautismo”. Ahora ya saben por qué se le llama el “Talón de Aquiles” y por qué se aplica esta expresión a un punto débil de cualquier persona o empresa.

Numerosas peripecias mediante, muchas de ellas inspiradoras de alguna de las más aclamadas tragedias clásicas, los griegos mantuvieron sitiada la ciudad de Troya durante diez años. A estas alturas, el bueno de Aquiles, pese a la protección materna, ya ha muerto en combate a manos del propio Paris, al parecer por una flecha envenenada certeramente dirigida por Apolo a su talón.

Los griegos, hartos de infructuosos intentos de conquistar la ciudad y de lavar la deshonra del rapto de la bella Helena, urden una estrategia infalible.  Fingen su retirada y dejan a las puertas de la ciudad de Troya un enorme caballo de madera hueco en cuyo interior se han escondido algunos de sus mejores guerreros, comandados por el mencionado Odiseo. Entre esos guerreros se encuentra Menelao en persona.

Laocoonte y sus hijos, devorados por las serpientesUn espía had hoc, Sinón, primo de Odiseo, que se presenta como desertor de las tropas griegas, convence a los troyanos de que han vencido definitivamente el sitio y de que el caballo no es otra cosa que una especie de ofrenda de admiración y reconocimiento.

El desdichado de Laocoonte, sacerdote local, no se fía, y así se lo hace saber a sus conciudadanos, como narra Virgilio (el mismo que acompañó a Dante en su periplo por el Infierno en La Divina Comedia), en el Libro II de la Eneida:
“¡Qué locura tan grande, pobres ciudadanos! ¿Del enemigo pensáis que se ha ido? ¿O creéis que los dánaos (griegos) pueden hacer regalos sin trampa? ¿Así conocemos a Ulises (Odiseo)? O encerrados en esta madera ocultos están los aqueos, o contra nuestras murallas se ha levantado esta máquina para espiar nuestras casas y caer sobre la ciudad desde lo alto, o algún otro engaño se esconde: teucros, no os fieis del caballo…”.
Confío en que la última frase de su discurso les evoque algo:
“…Timeo danaos et dona ferentes”: “temo a los griegos aunque traigan regalos”.  
Y es que los designios del aprendizaje de la historia son inescrutables. Si han leído Astérix Legionario sabrán de qué les hablo.

A pesar de las advertencias de Laocoonte, que tan penoso final padeció devorado por serpientes junto con sus hijos, los troyanos introducen el caballo en la ciudad y se abandonan a una gran celebración de victoria.

El final ya lo conocen. En un momento dado, con los troyanos despreocupados y seguramente ebrios, Sinón abre las tripas del caballo y de sus entrañas salen los guerreros griegos que abren las puertas de la ciudad permitiendo al resto de las tropas entrar y saquear Troya sin piedad.

Menelao regresó a Esparta con Helena y Odiseo comenzó su retorno a Ítaca, que será relatada en la segunda obra de Homero, la Odisea, y que narra su “odisea” para regresar a casa. Como habrán deducido, este es el origen del término que describe un viaje largo, plagado de peripecias, en el que el viajero ha de padecer todo tipo de aventuras adversas y favorables.

Y ahora me pregunto: ¿por qué al “software malicioso que se presenta al usuario como legítimo e inofensivo pero que, al ejecutarlo, le brinda a un atacante tomar el acceso remoto de un equipo informático infectado” lo llaman “troyano”?

Estos “troyanos” deberían denominarse “griegos” pues los nobles troyanos no metieron de tapadillo nada a nadie; muy al contrario, fueron los que sufrieron la felonía.  

Y, de postre, lo que en informática se llama “troyano” normalmente no tiene intenciones destructivas para su anfitrión sino únicamente de control sobre el sistema que infecta, intentando pasar desapercibido. Todo lo contrario de lo que pretendía, y consiguió, el leñoso equino, cuyo propósito se parece más al de los virus informáticos más letales.

Así que ya ven: los hackers no leen a Homero. De haberlo hecho, otro nombre más apropiado le darían a su “artefacto”.

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Más info: 
• Homero: la Iliada. Se llama así porque en griego la ciudad de troya se llama Ilión.
• Virgilio: la Eneida. Se llama así por el nombre de su protagonista, Eneas, un héroe de la guerra de Troya.

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Podéis seguir las novedades de la revista iHstoria en sus perfiles de Twitter y Facebook: @iHstoriaMDZ y Revista iHstoria.

Mi agradecimiento a Fico Ruiz, de Aragonautas, por su asesoría histórica.

jueves, 7 de mayo de 2015

Sobrevivir al Himalaya para morir en una Pirámide

De vuelta del fallido intento de ascensión al Nanga Parbat en 1932, la expedición hace escala en El Cairo. Uno de sus integrantes, Rand Herron, decide acometer la escalada de las Pirámides. Sobrevivió a todos los peligros del Himalaya pero encontró la muerte en una pared de 140 metros construida por la mano del hombre.

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La tercera montaña de más de 8000 metros en ser escalada fue el Nanga Parbat, el 3 de julio de 1953, por una expedición germano-austriaca. El Annapurna había sido la primera en 1950 y el Everest la segunda, solo unas semanas antes del Nanga.

Nanga Parbat. La montaña asesina

La obsesión de los alemanes con esta montaña tiene su origen en sus intentos de escalada de los años 30, en los que el régimen hacía todo lo posible por proporcionar a su pueblo grandes y heroicas gestas que pusieran de manifiesto su superioridad.

Rand HerronComo por aquellos tiempos al Everest solo podían acceder los británicos por su control sobre el Tíbet y el Nepal, los alemanes eligieron el Nanga Parbat por ser más accesible geográficamente y menos temible que el K2, de cuya dificultad ya se tenían noticias.

Rand Herron, italiano de nacimiento pero americano de familia, fue, en 1932, uno de los pioneros de estos intentos alemanes de ascensión al Nanga Parbat. Ese año las relaciones de Alemania con el resto del mundo todavía eran aceptables: Hitler no fue nombrado Canciller hasta el año siguiente.

Esa primera expedición germano-norteamericana (pues había dos americanos en el equipo), dirigida por Willy Merkl, no logró el éxito de coronar la cima aunque sí identificaron la posible ruta de ascenso que daba acceso a la cumbre.

Eran otros tiempos, herederos del espíritu conquistador y aventurero de las expediciones africanas y polares de finales del XIX y principios del XX. Nada que ver con el turismo actual.

En el viaje de regreso hacen escala en Egipto y Herron decide hacer una excursión a El Cairo para escalar las Pirámides. Entonces era habitual que los turistas acometieran estas ascensiones, a pesar de que los bloques tienen cierta tendencia a desmoronarse. Quizá recuerden una de las primeras escenas de la película Muerte en el Nilo. Hoy en día estos caprichos están prohibidos.
Pero aquel día Herron deja aflorar al alpinista que lleva dentro.

Sube a la Gran Pirámide (la de Keops) y desde su cima, que alcanza sin ninguna dificultad, siente el impulso de escalar también a la Segunda (la de Kefrén), más difícil técnicamente por su característico revestimiento de alabastro de la parte superior.


Al comenzar el descenso, y cuando saluda a su amigos, resbala con una piedra suelta, cae más de cien metros y muere en el acto. Era el 13 de octubre de 1932.

Página 2 de The Reading Eagle, del Jueves 13 de octubre de 1932Seguramente es aquí donde comienza a fraguarse la leyenda negra del Nanga Parbat. Otros dos de estos intentos iniciales de escalada, los de 1934 y 1937, se saldaron, no solo con el fracaso, sino con la aniquilación de toda una generación del alpinistas alemanes: entre germanos y porteadores murieron 26 escaladores en aquellas dos expediciones.

La tragedia ocurrida en junio de 1937, en la que fallecieron 16 persona todavía ostenta el dudoso mérito de ser la tragedia más luctuosa en esta montaña y una de las mayores acaecidas en un ochomil. Desde entonces, el Nanga Parbat recibe el nombre de la "montaña asesina".

Ironías del destino, Rand Herron “Desafió todos los peligros del Himalaya pero una pared de 500 pies construida por la mano del hombre le causó la muerte”.

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Bibliografía:
Elbridge (Alberto) Rand Herron (1902-1932).
Elbridge Rand Herron, 1902-1932.
Willy Merkl: The attack on Nanga Parbat, 1932.
Página 2 de The Reading Eagle, del Jueves 13 de octubre de 1932.
Nanga Parbat 1937.

jueves, 26 de marzo de 2015

Aún dicen que los traductores son caros

Si crees que el trabajo de un traductor cualificado se puede sustituir por el de cualquier aficionadillo; o decides utilizar software automático online; o, directamente, decides prescindir de sus servicios porque te parecen caros o innecesarios…

Si has contestado que sí a alguna de estas frases prueba a ver estos resultados… ambos reales.

• El sencillo, a la par que ecológico, mensaje
Please
Turn off showers when you are done
Thank you

Se transforma en un delirante
Por favor
vuelta lejos chaparrones cuando usted es hecho.
Gracias.
Al menos han acertado con dos palabras; y han tenido el detalle de poner el punto al final de la frase.


• Y el tradicional postre catalán mel i mató, a base de queso fresco y miel, transforma uno de sus beneficiosos ingredientes en arma homicida…


La próxima vez que oigan a alquien quejarse de lo caros que son los traductores profesionales, quieran regatear sus tarifas o crean que pueden prescindir de sus servicios, acuerdense de estos carteles.

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P.D.:
Joaquín Sorolla pintó en 1894 una de sus obras más notables: Aún dicen que el pescado es caro, que retrata una escena de una novela de Blasco Ibáñez en la que un pescador muere en la faena. Su tía se lamenta:
"¡Que viniesen allí todas las zorras que regateaban al comprar en la pescadería! ¿Aún les parecía caro el pescado?…"
Aún dicen que el pescado es caro. Joaquín Sorolla

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