DesEquiLIBROS. Lectura y cultura
Libros, Lectura, Lengua, Literatura, Educación, Cultura, Ciencia, Internet: Cibercultura
viernes 3 de febrero de 2012
miércoles 1 de febrero de 2012
¿Por qué leer a los clásicos?
¿Qué es un clásico?
De forma un tanto restrictiva podemos afirmar que un clásico es “el autor o la obra que se tiene como modelo a imitar”.
Hoy en día, podemos ir un poco más allá:
Italo Calvino establece algunas buenas razones de por qué leer a los clásicos:
Leer a los clásicos nos ayuda a entender mejor el mundo en el que vivimos, la naturaleza humana con sus miserias y heroicidades, las tradiciones sobre las que descansa nuestra cultura y nos enseña a discernir un buen producto de una mera copia, o como dicen ahora, intertextualidad.
Permítanme que añada algunas razones para leer a los clásicos:
• Para descubrir que, en temas de violencia, ni la literatura del s. XX ni los videojuegos han inventado nada. Probad a leer "Las bacantes", de Eurípides. Como dice mi amigo Daniel Caballero, "no hay más sangre en ningún videojuego"
• Porque las sagas (pseudo) fantásticas, tan populares en los últimos tiempos, están inventadas desde la los tiempos de Gracia y Roma y alcanzaron gran popularidad en la Edad Media: Ilíada, Odisea, Eneida, Ciclo artúrico. ¿Les suenan los "Caballeros de la tabla redonda"?
• Las tramas más habituales están descritas y utilizadas ya desde la literatura tradicional: el héroe abandonado a su suerte, la heroína inmaculada, el poder corrupto, las casualidades afortunadas, los sucesos fantásticos, las motivaciones de venganza o las aventuras que se emprenden por amor, fidelidad, justicia… No estamos inventando nada; solo reescribiendo.
¿Han leído algo de Shakespeare (El Rey León no es más que una adaptación más de Hamlet) o de Lope de Vega o Calderón de la Barca?
• La novela histórica ya se practicaba desde los cantares de gesta. La canción de Roldán, El cantar de Mío Cid… y la literatura del siglo XIX se encargó prolijamente de este género. Lean "La forma clásica de la novela histórica" de Georg Lukacs.
Dice Pedro Godoy en "Cavilaciones y mortificaciones de un atribulado lector", artículo de Cinco miradas sobre la novela histórica, Madrid, Ediciones Evohé, 2009:
• Porque los antihéroes ya están retratados adecuadamente desde tiempos de la novela picaresca; El Lárazillo de Tormes y El Buscón abrieron el camino.
• Las crónicas de viajes y descubrimientos ya comenzaron a dejar obras maestras hace muchos siglos (las crónicas de indias, los descubridores, los relatos del colonialismo), pero no me negarán que Julio Verne le dio un empujón definitivo al género.
• Porque el lenguaje de muchos escritores modernos es tan desagradablemente vulgar que mçás que contribuir a la literatura lo hacen a la degradación del idioma que usan…:
En todo caso, a modo de resumen, les presento a Vladimir Propp, no el único pero acaso el más importante investigador sobre la morfología del cuento y sobre las raíces históricas del cuento.
Propp analizó los componentes básicos de los relatos tradicionales hasta extraer sus elementos narrativos fundamentales: treinta y una acciones y los seis tipos de personajes proporcionan un sistema de coordenadas (unas 150 combinaciones) que permiten clasificar y describir cualquier cuento:
1. Uno de los miembros de la familia se aleja de casa; pueden ser los padres y este alejamiento puede ser reforzado al presentarlo como muerte; pueden ser los miembros de la generación joven.
2. Recae sobre el protagonista una prohibición.
3. Se transgrede la prohibición.
4. El agresor intenta obtener noticias por medio de un interrogatorio.
5. El agresor recibe información sobre su víctima.
6. El agresor intenta engañar a su víctima para apoderarse de ella o de sus bienes.
7. La víctima se deja engañar o convencer, ayudando (voluntaria o involuntariamente) así al agresor.
8. Fechoría o carencia: El agresor daña o causa perjuicios a uno de los miembros de la familia. Alguno de los miembros de la familia carece de algo o desea obtenerlo.
9. Se divulga la noticia: el héroe debe actuar.
10. El héroe acepta involucrarse.
11. El héroe parte.
12. El héroe sufre una prueba que introduce al donante (de un objeto mágico, por lo general).
13. El héroe reacciona a la prueba.
14. El héroe obtiene el objeto mágico.
15. El héroe llega al lugar que buscaba.
16. Combate entre el héroe y el agresor.
17. El héroe recibe una marca.
18. El agresor es vencido.
19. Se repara la fechoría o se colma la carencia.
20. El héroe regresa.
21. El héroe es perseguido.
22. El héroe recibe ayuda.
23. El héroe llega de incógnito a un lugar.
24. Un usurpador reivindica para sí un bien.
25. Se propone al héroe una tarea difícil.
26. La tarea es realizada.
27. El héroe es reconocido.
28. El usurpador es desenmascarado.
29. El héroe recibe una nueva apariencia.
30. Se castiga al agresor o al usurpador.
31. El héroe se casa y asciende al trono.
Jan de Vries dio una vuelta de tuerca al tema y estableció 10 elementos básicos con algunas variantes:
1. Concepción del héroe:
a) Su madre o bien es una virgen o bien una mujer casada que tiene relaciones extramatrimoniales.
b) El padre puede ser un dios.
c) El padre puede ser un animal; en este caso sería un dios bajo forma de un animal.
d) Otro caso sería el incesto.
2. Nacimiento del héroe:
a) Tiene características extraordinarias
b) A veces es por cesárea, así es un nonato.
3. Amenazas al héroe en su infancia:
a) El héroe es expuesto para evitar una profecía o la vergüenza pública.
b) El niño expósito es alimentado por animales
c) o recogido por un pastor, un pescador o un jardinero
d) o criado por un ser mitológico como un centauro, por ejemplo.
4. Crianza:
a) Muestra su fuerza en edad temprana.
b) Su desarrollo es lento, indica cierto retraso.
5. Obtiene invulnerabilidad.
6. Hechos heroicos: Lucha con un dragón u otro monstruo en su madriguera (cueva, fondo de un lago, bosque, etc.). Para hacer esto entra en un entorno que representa el caos.
7. Gana a una doncella después de haber pasado una aventura peligrosa.
8. Viaja al infierno (en el sentido latino de la palabra).
9. Expulsado de su país. Regresa victorioso; a veces se ve obligado a volver a salir de su país.
10. Muere joven.
Y ahora díganme si este esquema no les suena de algo. A casi cualquier cosa que hayan leído o visto en el cine.
Termino de nuevo con Calvino:
Si se les ocurre alguna otra razón, será bienvenida.
Lean (también) a los clásicos. Buena singladura.
----------------
No dejen de leer "El héroe en los relatos folklóricos: patrones biográficos, leyes narrativas e interpretación", de Juan José Prat Ferrer, publicado en la Revista de Folklore.
De forma un tanto restrictiva podemos afirmar que un clásico es “el autor o la obra que se tiene como modelo a imitar”.
Hoy en día, podemos ir un poco más allá:
"…generalmente hablamos de clásico cuando nos queremos referir a obras que ostentan valores tanto éticos como estéticos que trascienden su propia época y que, por ende, tienen un carácter paradigmático".
Italo Calvino establece algunas buenas razones de por qué leer a los clásicos:
- Los clásicos son libros que ejercen una influencia particular ya sea cuando se imponen por inolvidables, ya sea cuando se esconden en los pliegues de la memoria mimetizándose con el inconsciente colectivo o individual.
- Toda relectura de un clásico es una lectura de descubrimiento como la primera. Toda lectura de un clásico es en realidad una relectura.
- Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir.
- Los clásicos son esos libros que nos llegan trayendo impresa la huella de las lecturas que han precedido a la nuestra, y tras de sí la huella que han dejado en la cultura o en las culturas que han atravesado
- Un clásico es una obra que suscita un incesante polvillo de discursos críticos, pero que la obra se sacude continuamente de encima.
- Los clásicos son libros que cuanto más cree uno conocerlos de oídas, tanto más nuevos, inesperados, inéditos resultan al leerlos de verdad.
- Un clásico es un libro que está antes que otros clásicos; pero quien haya leído primero los otros y después lee aquél, reconoce en seguida su lugar en la genealogía.
- Es clásico lo que tiende a relegar la actualidad a categoría de ruido de fondo, pero al mismo tiempo no puede prescindir de ese ruido de fondo.
- Es clásico lo que persiste como ruido de fondo incluso allí donde la actualidad más incompatible se impone.
Leer a los clásicos nos ayuda a entender mejor el mundo en el que vivimos, la naturaleza humana con sus miserias y heroicidades, las tradiciones sobre las que descansa nuestra cultura y nos enseña a discernir un buen producto de una mera copia, o como dicen ahora, intertextualidad.
Permítanme que añada algunas razones para leer a los clásicos:
• Para descubrir que, en temas de violencia, ni la literatura del s. XX ni los videojuegos han inventado nada. Probad a leer "Las bacantes", de Eurípides. Como dice mi amigo Daniel Caballero, "no hay más sangre en ningún videojuego"
• Porque las sagas (pseudo) fantásticas, tan populares en los últimos tiempos, están inventadas desde la los tiempos de Gracia y Roma y alcanzaron gran popularidad en la Edad Media: Ilíada, Odisea, Eneida, Ciclo artúrico. ¿Les suenan los "Caballeros de la tabla redonda"?
• Las tramas más habituales están descritas y utilizadas ya desde la literatura tradicional: el héroe abandonado a su suerte, la heroína inmaculada, el poder corrupto, las casualidades afortunadas, los sucesos fantásticos, las motivaciones de venganza o las aventuras que se emprenden por amor, fidelidad, justicia… No estamos inventando nada; solo reescribiendo.
¿Han leído algo de Shakespeare (El Rey León no es más que una adaptación más de Hamlet) o de Lope de Vega o Calderón de la Barca?
• La novela histórica ya se practicaba desde los cantares de gesta. La canción de Roldán, El cantar de Mío Cid… y la literatura del siglo XIX se encargó prolijamente de este género. Lean "La forma clásica de la novela histórica" de Georg Lukacs.
Dice Pedro Godoy en "Cavilaciones y mortificaciones de un atribulado lector", artículo de Cinco miradas sobre la novela histórica, Madrid, Ediciones Evohé, 2009:
"la proliferación de títulos de pseudo-historia llenos de misterios, intrigas y conspiraciones sin cuento… contribuyen a devaluar un género que, por otro lado, cuenta con espléndidas obras maestras.
El “sufrido” lector se encuentra con el “mamotreto”, es decir, una novela en la que priman los espesos datos históricos sobre la buena literatura, o con la diversa calidad de los historiadores metidos a “novelistas históricos” con mayor o menor fortuna.
• Porque los antihéroes ya están retratados adecuadamente desde tiempos de la novela picaresca; El Lárazillo de Tormes y El Buscón abrieron el camino.
• Las crónicas de viajes y descubrimientos ya comenzaron a dejar obras maestras hace muchos siglos (las crónicas de indias, los descubridores, los relatos del colonialismo), pero no me negarán que Julio Verne le dio un empujón definitivo al género.
• Porque el lenguaje de muchos escritores modernos es tan desagradablemente vulgar que mçás que contribuir a la literatura lo hacen a la degradación del idioma que usan…:
“El Quijote” tiene un total de 378.591 palabras, de las que 22.800 están dichas una sola vez, extremo que nos viene a demostrar la amplia cultura de nuestro genial Cervantes. Por si no lo saben, les diré que el término medio de palabras de una persona activa de nivel medio es de unas 2000 palabras y se entiende en su ámbito familiar y de amigos con unas 300.
Cervantes y el vocabulario.
En todo caso, a modo de resumen, les presento a Vladimir Propp, no el único pero acaso el más importante investigador sobre la morfología del cuento y sobre las raíces históricas del cuento.
Propp analizó los componentes básicos de los relatos tradicionales hasta extraer sus elementos narrativos fundamentales: treinta y una acciones y los seis tipos de personajes proporcionan un sistema de coordenadas (unas 150 combinaciones) que permiten clasificar y describir cualquier cuento:
1. Uno de los miembros de la familia se aleja de casa; pueden ser los padres y este alejamiento puede ser reforzado al presentarlo como muerte; pueden ser los miembros de la generación joven.
2. Recae sobre el protagonista una prohibición.
3. Se transgrede la prohibición.
4. El agresor intenta obtener noticias por medio de un interrogatorio.
5. El agresor recibe información sobre su víctima.
6. El agresor intenta engañar a su víctima para apoderarse de ella o de sus bienes.
7. La víctima se deja engañar o convencer, ayudando (voluntaria o involuntariamente) así al agresor.
8. Fechoría o carencia: El agresor daña o causa perjuicios a uno de los miembros de la familia. Alguno de los miembros de la familia carece de algo o desea obtenerlo.
9. Se divulga la noticia: el héroe debe actuar.
10. El héroe acepta involucrarse.
11. El héroe parte.
12. El héroe sufre una prueba que introduce al donante (de un objeto mágico, por lo general).
13. El héroe reacciona a la prueba.
14. El héroe obtiene el objeto mágico.
15. El héroe llega al lugar que buscaba.
16. Combate entre el héroe y el agresor.
17. El héroe recibe una marca.
18. El agresor es vencido.
19. Se repara la fechoría o se colma la carencia.
20. El héroe regresa.
21. El héroe es perseguido.
22. El héroe recibe ayuda.
23. El héroe llega de incógnito a un lugar.
24. Un usurpador reivindica para sí un bien.
25. Se propone al héroe una tarea difícil.
26. La tarea es realizada.
27. El héroe es reconocido.
28. El usurpador es desenmascarado.
29. El héroe recibe una nueva apariencia.
30. Se castiga al agresor o al usurpador.
31. El héroe se casa y asciende al trono.
Jan de Vries dio una vuelta de tuerca al tema y estableció 10 elementos básicos con algunas variantes:
1. Concepción del héroe:
a) Su madre o bien es una virgen o bien una mujer casada que tiene relaciones extramatrimoniales.
b) El padre puede ser un dios.
c) El padre puede ser un animal; en este caso sería un dios bajo forma de un animal.
d) Otro caso sería el incesto.
2. Nacimiento del héroe:
a) Tiene características extraordinarias
b) A veces es por cesárea, así es un nonato.
3. Amenazas al héroe en su infancia:
a) El héroe es expuesto para evitar una profecía o la vergüenza pública.
b) El niño expósito es alimentado por animales
c) o recogido por un pastor, un pescador o un jardinero
d) o criado por un ser mitológico como un centauro, por ejemplo.
4. Crianza:
a) Muestra su fuerza en edad temprana.
b) Su desarrollo es lento, indica cierto retraso.
5. Obtiene invulnerabilidad.
6. Hechos heroicos: Lucha con un dragón u otro monstruo en su madriguera (cueva, fondo de un lago, bosque, etc.). Para hacer esto entra en un entorno que representa el caos.
7. Gana a una doncella después de haber pasado una aventura peligrosa.
8. Viaja al infierno (en el sentido latino de la palabra).
9. Expulsado de su país. Regresa victorioso; a veces se ve obligado a volver a salir de su país.
10. Muere joven.
Y ahora díganme si este esquema no les suena de algo. A casi cualquier cosa que hayan leído o visto en el cine.
Termino de nuevo con Calvino:
Si alguien objeta que no vale la pena tanto esfuerzo, citaré a Cioran (que no es un clásico, al menos de momento, sino un pensador contemporáneo :
«Mientras le preparaban la cicuta, Sócrates aprendía un aria para flauta.
- "¿De qué te va a servir?", le preguntaron.
- "Para saberla antes de morir"».
Si se les ocurre alguna otra razón, será bienvenida.
Lean (también) a los clásicos. Buena singladura.
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No dejen de leer "El héroe en los relatos folklóricos: patrones biográficos, leyes narrativas e interpretación", de Juan José Prat Ferrer, publicado en la Revista de Folklore.
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viernes 27 de enero de 2012
¿"y" o "e" ante palabras extranjeras…?: pues según la pronunciación de cada uno
Hace unos días explicábamos cuál era la forma correcta -académica, más bien- de escribir y pronunciar la conjunción "y" o "e" ante palabras extranjeras que comienzan con "e" pero se pronuncian "i".
El "problema" era:
La respuesta que propuso la RAE a través del formulario de consultas lingüísticas fue:
Esta respuesta parece aclarar el asunto.
Pues bien; "Alvarito", un comentarista en la entrada citada, planteó una duda razonable:
De nuevo le transmitimos la duda a la RAE. Su respuesta vuelve a ser clarificadora:
Como ven, al final, depende de cada uno, sin que exista una norma establecida al respecto.
La decisión salomónica de alterar el orden de las palabras parece sensata, y un consejo habitual en caso de duda.
El "problema" era:
"Habemus una regla a la hora de escribir en este lenguaje (castellano), que nos dice que si utilizamos la conjunción "y" y la siguiente palabra comienza por la letra "i" (o "y" en su sonido vocal") se sustituye por "e". Quedé con Jaime e Ivan…
¿Se emplea con la letra en cuestión o con el sonido de dicha letra?
Lo digo por palabras inglesas (yo en lo personal, digo IBEI, no ebay). Es que se me hace raro leer "e ebay"."
La respuesta que propuso la RAE a través del formulario de consultas lingüísticas fue:
Cuando la palabra a la que precede la conjunción y comienza por el sonido [i], la conjunción y se sustituye por la variante e. Ejemplo: plazas e iglesias, padres e hijos, proyectó e hizo, aguja e hilo; los oratorios "Gioas" e "Il Giuseppe riconosciuto".
Si la palabra que sigue empieza por el sonido [i] como elemento de un diptongo, se mantiene la forma y. Ejemplo: aguas y hielo, plomo y hierro.
Por tanto, siempre que la palabra que sigue se pronuncie con [i], la conjunción y ha de sustituirse por e, aunque esta palabra no se escriba con i- o hi- por ser extranjera: las regiones de Dumfries e East Anglia (pronunciado [ist anglia]); Puedes comprar por internet por paypal e ebay (pronunciado [ibey]).
Esta respuesta parece aclarar el asunto.
Pues bien; "Alvarito", un comentarista en la entrada citada, planteó una duda razonable:
Si estamos hablando en una conversación en castellano, es perfectamente válido el pronunciar una palabra extranjera como se escribe. En ese caso sería correcto "paypal y ebay", pero según lo que responde la RAE, si se pronuncia en un "perfecto" inglés sería "paypal e ebay".
Pero ¿cómo sabemos nosotros la forma en que la va a leer nuestro lector? ¿ponemos "e" o "y"? ¿Qué sería lo más correcto?
De nuevo le transmitimos la duda a la RAE. Su respuesta vuelve a ser clarificadora:
Efectivamente, en el caso que nos plantea, el uso de la conjunción y o de su variante e viene determinado por la pronunciación que se le dé a ebay, si bien la pronunciación más extendida y adecuada es [ibéi].
Debe tener en cuenta que, incluso en el caso de las lenguas muertas, en la actualidad, los medios de comunicación de carácter oral son los principales vehículos de difusión de la pronunciación asociada a las palabras extranjeras, de modo que es relativamente fácil conocer la pronunciación incluso aunque no se hable la lengua de la que proceden.
Aunque la pronunciación de estas voces "a la española" no puede censurarse, quien la utilice debe ser consciente de que no es acorde con el uso y las tendencias actuales.
Ahora bien, la solución más adecuada si quiere preservar la posibilidad de doble lectura de esta voz es simplemente alterar el orden de ambos elementos: ebay y paypal.
Como ven, al final, depende de cada uno, sin que exista una norma establecida al respecto.
La decisión salomónica de alterar el orden de las palabras parece sensata, y un consejo habitual en caso de duda.
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jueves 26 de enero de 2012
¿Qué 3 libros han marcado su vida personal y política?
El candidato a la presidencia de México, Enrique Peña Nieto, cometió una pifia terrible al no recordar tres libros que marcaron su vida.
Ésta pregunta se la hizo, en la Ferial Internacional del Libro en Guadalajara, Jalisco, un reportero español durante la presentación de una obra supuestamente escrita por el político.
Esto desató un fenómeno en redes sociales y detonó las prácticas ciudadanas de lectura, lo que no habían logrado infinidad de programas de fomento.
Comprueben Vds. mismos el proceloso barrizal en el que se introduce el propio personaje, y cómo se afana en salir de él… quedando en evidencia.
Este episodio parece sacado de un espectáculo de Les Luthiers. Y si no, vean el enorme parecido con la introducción a la Escena en el Restaurante.
Y es que la realidad siempre supera la ficción.
----------------
Al parecer, este acontecimiento fue el desencadenante del fenómeno descrito en El efecto Trending Topic. Como ven, su torpeza benefició directamente a otros.
Me lo contó Daniel Maldonado Sánchez en un comentario en la entrada mencionada,
Ésta pregunta se la hizo, en la Ferial Internacional del Libro en Guadalajara, Jalisco, un reportero español durante la presentación de una obra supuestamente escrita por el político.
Esto desató un fenómeno en redes sociales y detonó las prácticas ciudadanas de lectura, lo que no habían logrado infinidad de programas de fomento.
Comprueben Vds. mismos el proceloso barrizal en el que se introduce el propio personaje, y cómo se afana en salir de él… quedando en evidencia.
Este episodio parece sacado de un espectáculo de Les Luthiers. Y si no, vean el enorme parecido con la introducción a la Escena en el Restaurante.
Y es que la realidad siempre supera la ficción.
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Al parecer, este acontecimiento fue el desencadenante del fenómeno descrito en El efecto Trending Topic. Como ven, su torpeza benefició directamente a otros.
Me lo contó Daniel Maldonado Sánchez en un comentario en la entrada mencionada,
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Torrente Ballester y la censura
El 27 de enero es el aniversario del fallecimiento de Gonzalo Torrente-Ballester.
Desde estás páginas nuestro modesto homenaje.
--------------
El día que le concedieron a Cela el Nobel de literatura, allá por 1989, ya todos tuvimos la certeza de que toda una generación de escritores españoles, seguramente menos populares pero, sin duda, de mejor calidad que el gallego, ya no tendrían tiempo de recibirlo: Delibes, Ana María Matute, Buero Vallejo, Torrente Ballester…
Y aunque todos ellos han recibido otros galardones -como el Cervantes-, el máximo galardón literario -al menos el de más repercusión- a nivel internacional se ha perdido incluir en su nómina algunos de los más brillantes creadores de los últimos años. A estas alturas todo el mundo sabe que el Nobel de literatura aplica unos criterios complejos, a menudo inescrutables.
Es Torrente Ballester una de mis debilidades. Cultivó prácticamente todos los géneros: teatro, novela, periodismo, ensayo... y todos bien.
Como otros muchos escritores de su generación optó por quedarse en España durante y después de la guerra, y su afiliación a Falange y su relación con algunos de los distinguidos "intelectuales" del régimen le valió no pocas críticas y reproches.
Sin embargo, en 1962 firmó un manifiesto en defensa de los mineros asturianos en huelga. Y ahí comenzaron sus problemas con la censura franquista: perdió su trabajo de profesor de Historia Universal en la Escuela de Guerra Naval y sus colaboraciones en Radio Nacional y el Diario Arriba.
Como desde 1940 tenía ganada la oposición a enseñanzas medias, pidió el reingreso y esa fue su actividad docente en España: profesor de instituto.
En Estados Unidos pasó varios años (1966-1973, en diferentes periodos) como profesor invitado en la Universidad de Albany.
Tal era ya el reconocimiento académico de su quehacer creador que fue elegido miembro de la Real Academia Española de la Lengua en 1975, ocupando el sillón E mayúscula.
El éxito televisivo de la serie basada en la trilogía los Gozos y las Sombras supuso su encumbramiento definitivo como escritor. Luego vinieron el Premio Planeta con Filomeno a mi pesar o la deliciosa Crónica del Rey Pasmado, que fue adaptada al cine por Imanol Uribe con bastante éxito.
Pero en el aspecto puramente literario, 1973 marca un antes y un después en su carrera de escritor: la publicación de La Saga/Fuga de JB.
Dice la reseña en puntodelectura:
Saramago dijo en su momento de esta novela:
Exagerado, quizá; revelador, también.
Pero lo más sorprendente (en realidad no tanto) fue lo que la censura de la época dijo de ella al informar sobre su publicación. Así lo cuenta wikipedia, que, diré de paso, es lo único que cuenta de la novela:
Y es que los censores siempre se han distinguido por ser "la voz de su amo", en ese prodigioso trabajo de ganar méritos a ver quién hace más la pelota al régimen al que sirven, aunque sea a base de decir la tontería más grande.
La Saga/fuga de JB no es un libro sencillo de leer. Y lo es porque exige del lector un esfuerzo que el lector medio no está dispuesto a realizar: por su estructura narrativa, por el lenguaje, por la temática…
Dicho lo cual, si quieren leer una obra maestra, no pasen de largo por delante de la Saga/Fuga. Y si les he asustado, prueben con Filomeno o con el Rey pasmado, o con Los Gozos y las Sombras.
Verán lo que es disfrutar con la lectura.
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Bibliografía
• Gonzalo Torrente Ballester
• Torrente Ballester: la vuelta al día en ochenta mundos, de donde está sacada la imagen.
Desde estás páginas nuestro modesto homenaje.
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El día que le concedieron a Cela el Nobel de literatura, allá por 1989, ya todos tuvimos la certeza de que toda una generación de escritores españoles, seguramente menos populares pero, sin duda, de mejor calidad que el gallego, ya no tendrían tiempo de recibirlo: Delibes, Ana María Matute, Buero Vallejo, Torrente Ballester…
Y aunque todos ellos han recibido otros galardones -como el Cervantes-, el máximo galardón literario -al menos el de más repercusión- a nivel internacional se ha perdido incluir en su nómina algunos de los más brillantes creadores de los últimos años. A estas alturas todo el mundo sabe que el Nobel de literatura aplica unos criterios complejos, a menudo inescrutables.
Es Torrente Ballester una de mis debilidades. Cultivó prácticamente todos los géneros: teatro, novela, periodismo, ensayo... y todos bien.
Como otros muchos escritores de su generación optó por quedarse en España durante y después de la guerra, y su afiliación a Falange y su relación con algunos de los distinguidos "intelectuales" del régimen le valió no pocas críticas y reproches.
Sin embargo, en 1962 firmó un manifiesto en defensa de los mineros asturianos en huelga. Y ahí comenzaron sus problemas con la censura franquista: perdió su trabajo de profesor de Historia Universal en la Escuela de Guerra Naval y sus colaboraciones en Radio Nacional y el Diario Arriba.
Como desde 1940 tenía ganada la oposición a enseñanzas medias, pidió el reingreso y esa fue su actividad docente en España: profesor de instituto.
En Estados Unidos pasó varios años (1966-1973, en diferentes periodos) como profesor invitado en la Universidad de Albany.
Tal era ya el reconocimiento académico de su quehacer creador que fue elegido miembro de la Real Academia Española de la Lengua en 1975, ocupando el sillón E mayúscula.
El éxito televisivo de la serie basada en la trilogía los Gozos y las Sombras supuso su encumbramiento definitivo como escritor. Luego vinieron el Premio Planeta con Filomeno a mi pesar o la deliciosa Crónica del Rey Pasmado, que fue adaptada al cine por Imanol Uribe con bastante éxito.
Pero en el aspecto puramente literario, 1973 marca un antes y un después en su carrera de escritor: la publicación de La Saga/Fuga de JB.
Dice la reseña en puntodelectura:
La saga/fuga de J. B. es la historia de una ciudad imaginaria, Castroforte del Baralla, un lugar donde el mito y la fantasía hacen que sus habitantes se debatan entre la irrealidad y la tradición. Con la misteriosa desaparición de las reliquias del Cuerpo Santo, en la ciudad cunde el pánico: ¿perderá su historia y su origen sagrado? José Bastida, un profesor pobre y poco agraciado, recompone mil años de historia de Castroforte, y desvela los secretos y las mentiras que la han sustentado. Un retrato irónico y sagaz de nuestra sociedad.
Saramago dijo en su momento de esta novela:
«Hasta ahora había una silla vacía a la derecha de Miguel de Cervantes; acaba de ser ocupada por Gonzalo Torrente Ballester, que ha escrito La saga/fuga de J. B.»
Exagerado, quizá; revelador, también.
Pero lo más sorprendente (en realidad no tanto) fue lo que la censura de la época dijo de ella al informar sobre su publicación. Así lo cuenta wikipedia, que, diré de paso, es lo único que cuenta de la novela:
«De todos los disparates que el lector que suscribe ha leído en este mundo, éste es el peor. Totalmente imposible de entender, la acción pasa en un pueblo imaginario, Castroforte del Baralla, donde hay lampreas, un cuerpo Santo que apareció en el agua, y una serie de locos que dicen muchos disparates. De cuando en cuando, alguna cosa sexual, casi siempre tan disparatada como el resto, y alguna palabrota para seguir la actual corriente literaria.
Este libro no merece ni la denegación ni la aprobación. La denegación no encontraría justificación, y la aprobación sería demasiado honor para tanto cretinismo e insensatez. Se propone se aplique el SILENCIO ADMINISTRATIVO.»
Y es que los censores siempre se han distinguido por ser "la voz de su amo", en ese prodigioso trabajo de ganar méritos a ver quién hace más la pelota al régimen al que sirven, aunque sea a base de decir la tontería más grande.
La Saga/fuga de JB no es un libro sencillo de leer. Y lo es porque exige del lector un esfuerzo que el lector medio no está dispuesto a realizar: por su estructura narrativa, por el lenguaje, por la temática…
Dicho lo cual, si quieren leer una obra maestra, no pasen de largo por delante de la Saga/Fuga. Y si les he asustado, prueben con Filomeno o con el Rey pasmado, o con Los Gozos y las Sombras.
Verán lo que es disfrutar con la lectura.
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Bibliografía
• Gonzalo Torrente Ballester
• Torrente Ballester: la vuelta al día en ochenta mundos, de donde está sacada la imagen.
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martes 24 de enero de 2012
¿"y" o "e" ante palabras extranjeras que comienzan con "e" pero se pronuncian "i"?
Hace unos días planteaba un usuario la siguiente duda lingüística y ortográfica:
Las dos respuestas que recibió iban en la misma línea: "se emplea con el sonido /i/, no con la letra".
Como quiera que estas dudas son relativamente nuevas en el uso diario de la lengua, le hemos remitido una consulta lingüística a la propia RAE, para ver qué recomienda en estos casos.
Su respuesta ha venido a corroborar la intuición del usuario y las respuestas de sus interlocutores:
"Habemus una regla a la hora de escribir en este lenguaje (castellano), que nos dice que si utilizamos la conjunción "y" y la siguiente palabra comienza por la letra "i" (o "y" en su sonido vocal") se sustituye por "e". Quedé con Jaime e Ivan…
¿Se emplea con la letra en cuestión o con el sonido de dicha letra?
Lo digo por palabras inglesas (yo en lo personal, digo IBEI, no ebay). Es que se me hace raro leer "e ebay"."
Las dos respuestas que recibió iban en la misma línea: "se emplea con el sonido /i/, no con la letra".
Como quiera que estas dudas son relativamente nuevas en el uso diario de la lengua, le hemos remitido una consulta lingüística a la propia RAE, para ver qué recomienda en estos casos.
Su respuesta ha venido a corroborar la intuición del usuario y las respuestas de sus interlocutores:
Cuando la palabra a la que precede la conjunción y comienza por el sonido [i], la conjunción y se sustituye por la variante e. Ejemplo: plazas e iglesias, padres e hijos, proyectó e hizo, aguja e hilo; los oratorios "Gioas" e "Il Giuseppe riconosciuto".
Si la palabra que sigue empieza por el sonido [i] como elemento de un diptongo, se mantiene la forma y. Ejemplo: aguas y hielo, plomo y hierro.
Por tanto, siempre que la palabra que sigue se pronuncie con [i], la conjunción y ha de sustituirse por e, aunque esta palabra no se escriba con i- o hi- por ser extranjera: las regiones de Dumfries e East Anglia (pronunciado [ist anglia]); Puedes comprar por internet por paypal e ebay (pronunciado [ibey]).
(Ya sé que esta última frase es inexacta; se trata de un ejemplo forzado que yo mismo le planteé a la RAE)
Así que ya saben: usen siempre como referencia el sonido, no la letra.
Solo se encontrarán con el inconveniente de que siempre habrá quien les lea y no sepa inglés y le extrañe esa estructura ortográfica. Aunque algo me dice que este supuesto es poco probable.
También pueden usar el símbolo &, aunque es poco castellano.
(Edito: un comentarista anónimo me dice que & es de origen latino, así que de poco castellano nada. Y tiene razón. Que conste en la bitácora)
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Nota: me "riñe" Sergio Borao por facebook:
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Editado:
Ante la pregunta de un comentarista, profundizamos un poco más sobre el tema en ¿"y" o "e" ante palabras extranjeras…?: pues según la pronunciación de cada uno.
(Edito: un comentarista anónimo me dice que & es de origen latino, así que de poco castellano nada. Y tiene razón. Que conste en la bitácora)
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Nota: me "riñe" Sergio Borao por facebook:
¿Y qué pasa con las palabras francesas, checas, swahilis o aragonesas? Lo mismo, me dirás. Y yo estaré de acuerdo, pero ¿por qué el artículo se refiere sólo a palabras de un idioma (bárbaro, por otra parte) y no a palabras de cualquier idioma?Así pues, he cambiado el título de apunte de "inglesas" a "extranjeras", como se puede comprobar en la url.
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Editado:
Ante la pregunta de un comentarista, profundizamos un poco más sobre el tema en ¿"y" o "e" ante palabras extranjeras…?: pues según la pronunciación de cada uno.
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El síndrome de Juana de Arco
No hago más que oir a gurús, pseudogurús, iluminados, petulantes, soberbios, suficientes, y a profesionales del más variado pelaje -desde los más respetables a los más abyectos- que el humo que nos rodea no nos deja ver…
Se refieren a los temas más variados: desde el social media al periodismo, pasando por la blogosfera o por la cultura en su conjunto, haciendo referencia a cuánta basura hay por ahí vendiéndose como oro de 18 kilates, cuánta imitación de barrio chino como alta costura, cuánta palabrería disfrazada de obra maestra…
La denuncia es lícita por cuanto esas prácticas redundan en detrimento de la profesión y de la calidad del trabajo que se realiza y que las empresas y usuarios deben consumir… A nadie le gusta ver que su producto se degrade sistemáticamente porque se venden más imitaciones que originales.
Lo que me preocupa es que muchos de aquellos que claman supuestamente en defensa de la profesión y del buen hacer, con demasiada frecuencia únicamente están defendiendo sus propios intereses, sus derechos adquiridos y su posición dominante en el mercado; lo que hacen es defenderse atacando a la competencia tachándola de farsante e inútil… viva el monopolio, pues.
¿Qué son el social media, el periodismo, la blogosfera o la cultura sino señales de humo que puedan ser vistas desde lejos?
La única característica inexcusable es que sean interpretables, traducibles. Y lo sean no solo por acólitos sino por todo el mundo.
Así que, como a la buena de Juana de Arco, parece que a estos "parlanchines", inmóviles en sus posiciones y despectivos de lo ajeno, se les viene todo el humo a los ojos y no les deja ver a sus rivales (y jueces). Allá ellos si prefieren navegar en la niebla. Negar la realidad no significa que no exista; solo significa que le das la espalda, subido en el pedestal de la posición dominante que te hace creer que puedes excluir lo que no sea tuyo.
Seguramente se creen mártires de la causa que abanderan, reclaman justicia en el nombre de no se sabe quién e increpan a sus jueces para exocizarlos.
Pero se olvidan de que sus productos también están destinados al consumo, de una forma u otra. Tarde o temprano, el discurso de "lo de los demás" es malo y solo lo mío es digno, termina por desenmascarar al farsante.
Echo de menos respeto por la inteligencia y el trabajo ajenos.
Y es que padecer el síndrome de Juana de Arco tiene estos síntomas.
En fin: yo seré humo, pero ellos están sencillamente ciegos. Y no hay peor ciego que el que no quiere ver
Se refieren a los temas más variados: desde el social media al periodismo, pasando por la blogosfera o por la cultura en su conjunto, haciendo referencia a cuánta basura hay por ahí vendiéndose como oro de 18 kilates, cuánta imitación de barrio chino como alta costura, cuánta palabrería disfrazada de obra maestra…
La denuncia es lícita por cuanto esas prácticas redundan en detrimento de la profesión y de la calidad del trabajo que se realiza y que las empresas y usuarios deben consumir… A nadie le gusta ver que su producto se degrade sistemáticamente porque se venden más imitaciones que originales.
Lo que me preocupa es que muchos de aquellos que claman supuestamente en defensa de la profesión y del buen hacer, con demasiada frecuencia únicamente están defendiendo sus propios intereses, sus derechos adquiridos y su posición dominante en el mercado; lo que hacen es defenderse atacando a la competencia tachándola de farsante e inútil… viva el monopolio, pues.
¿Qué son el social media, el periodismo, la blogosfera o la cultura sino señales de humo que puedan ser vistas desde lejos?
La única característica inexcusable es que sean interpretables, traducibles. Y lo sean no solo por acólitos sino por todo el mundo.
Así que, como a la buena de Juana de Arco, parece que a estos "parlanchines", inmóviles en sus posiciones y despectivos de lo ajeno, se les viene todo el humo a los ojos y no les deja ver a sus rivales (y jueces). Allá ellos si prefieren navegar en la niebla. Negar la realidad no significa que no exista; solo significa que le das la espalda, subido en el pedestal de la posición dominante que te hace creer que puedes excluir lo que no sea tuyo.
Seguramente se creen mártires de la causa que abanderan, reclaman justicia en el nombre de no se sabe quién e increpan a sus jueces para exocizarlos.
Pero se olvidan de que sus productos también están destinados al consumo, de una forma u otra. Tarde o temprano, el discurso de "lo de los demás" es malo y solo lo mío es digno, termina por desenmascarar al farsante.
Echo de menos respeto por la inteligencia y el trabajo ajenos.
Y es que padecer el síndrome de Juana de Arco tiene estos síntomas.
En fin: yo seré humo, pero ellos están sencillamente ciegos. Y no hay peor ciego que el que no quiere ver
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