miércoles, 6 de febrero de 2008

"No debemos permitir que ésto vuelva a ocurrir"

"La pérdida es incalculable.

En algunos casos sólo sabemos los atractivos títulos de algunos libros que fueron destrozados; En la mayoría de los casos no sabemos ni los títulos ni los autores.
Sabemos que en esta biblioteca había 123 obras de Sófocles, de las que sólo siete han llegado a nuestra época; una de esas siete es "Edipo Rey".

Lo mismo ocurrió con las obras de Esquilo, Eurípides y Aristófanes.

Es un poco como si las únicas obras de un hombre llamado William Shakespeare fueran
"Coriolano" o "Cuento de invierno", aunque hubiéramos oído decir que había escrito otras obras que habían sido muy alabadas en su tiempo, como "Hamlet", "Macbeth", "El sueño de una noche de verano", "Julio César", "El Rey Lear" o "Romeo y Julieta".

La historia está llena de gentes que, por miedo, ignorancia o ansia de poder, han destruido tesoros de inconmensurable valor que realmente nos pertenecen.

No debemos permitir que ésto vuelva a ocurrir".

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Carl Sagan, en el Capítulo final de su serie Cosmos "quién habla en nombre de la tierra", sobre la destrucción de la Biblioteca de Alejandría y lo que supuso para la Cultura de la humanidad. La narración comienza con la semblanza de Hipatia, último científico que trabajó en la Biblioteca de Aljandría.

3 comentarios:

  1. El que nada tiene, nada pierde. Por eso no le importa arriesgar, ni matar, ni destruir.
    Así es el hombre, horror a manos llenas.

    saludos
    Vailima

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  2. Verdades como puños, Vailima. Sobre todo, porque en los minutos previos a este vídeo, Carl Sagan explica que la muchedumbre acudió a quemar la Biblioteca, entre otras cosas, porque la ciencia no servía para aliviar sus problemas o mejorar sus vidas, sino para entretenimiento de Reyes o distracción teórica.
    Muchos de los avances de aquella época no tuvieron aplicación práctica, así que, efectivamente, el que nada tiene, nada pierde.

    Lo peor de todo es que esa imagen se sigue repitiendo en nuestros días, en otros lugares y contextos, pero con igual crudeza.

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  3. Esas turbas que acudieron a la Bibioteca a quemar los textos blasfemos fueron instigadas por gente leida que les inculcó su fanatismo religioso.
    Lo que estaban quemando era un simbolo de paganismo y lo hacian con tanto mas entusiasmo cuanto que era identificado como algo ajeno y perteneciente al poder, a todo poder con el que siempre se tienen cuentas pendientes.
    Imagino que Sagan no habria podido introducir esa contextualizacion politica.
    El mero conocimiento no genera por si mismo decisiones ni soluciones justas.
    El desprecio al borreguismo de las masas elude señalar la perfidia de las elites que las manipulan y explotan.

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