jueves, 3 de abril de 2008

Yo también sé copiar y pegar (o el sueño de ser García Márquez)

[edit: un usuario ha tenido a bien enviar este post a menéame. Allí han quedado algunos comentarios que pueden ser interesantes].
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Recuerdo cómo, hace años, la publicación de la, por entonces, última novela de Gabriel García Márquez (El amor en los tiempos del cólera) vino rodeada en algunos círculos de cierta polémica porque se decía que la había escrito con ayuda de una computadora.

Este comentario provoca risa hoy día pero estamos hablando de mediados-finales de los 80, “tiempos del cólera” de los ordenadores personales, incipientes, desconocidos, apenas introducidos en ciertos medios iniciados: programadores, visionarios, devotos, jugadores, investigadores (incluidos algunos intelectuales).

Recuerdo que parecía que la novela no tuviese ningún mérito porque el ordenador había hecho todo el trabajo: tal era el desconocimiento sobre la materia que quizá se consideraba que los personajes, episodios, diálogos, habían sido creados por una especie de inteligencia artificial (concepto entonces prácticamente inexistente, excepto, quizá, en el cine de Ciencia Ficción –2001, Solaris...-) liberando al autor de todo esfuerzo creativo. Matrix vino mucho después aunque 1984 había sido mucho antes.

El proceso de creación suele ser bastante complejo, y además, personal e intransferible. Cada autor describirá el suyo y será (o querrá que sea) diferente a cualquiera. Ésta suele ser una de las premisas de todo proceso creativo: tiene que ser distinto para que no parezca irrelevante; también los hay que prefieren desmitificarlo para que parezca que fluye de forma natural; los hay por el contrario que confían en la inspiración siempre caprichosa y veleidosa y quienes prefieren el trabajo metódico para que la musa les encuentre trabajando. Todas las opciones han dado buenos resultados así que no creo que la elección de una u otra sean determinantes para la calidad de la creación.

En todo caso hay factores que influyen decisivamente en el proceso creativo: capacidad de análisis y de síntesis; originalidad; técnica; estilo; ...no pretendo ser exhaustivo.

Lo cierto es que, pasadas 2 décadas, el panorama parece haber cambiado un poco:
1.- el Personal Computer (en el sentido literal del término: ordenador personal) se ha extendido de forma tal que ya resulta difícil encontrar alguien que no lo tenga o use de forma habitual, así que las bondades del uso de esa tecnología han quedado al descubierto, sus secretos, desvelados y su uso, vanalizado;
2.- asimismo, el panorama editorial está plagado de productos mediocres que eclipsan los buenos productos: si siempre ha sido fundamental el éxito comercial, ahora más aún;
3.- internet nació, creció, se reprodujo y ahora controla nuestras vidas, y desde luego, condiciona parte de los procesos creativos, sobre todo literarios (aunque no sólo éstos), por la cantidad de “letra” que se cuelga en la red a diario, que impide la correcta asimilación de los contenidos y restinge a la larga el acceso a las obras literarias covencionales en formato papel. Son legión los autores que han abierto sus propias páginas web o sus propios blogs -conscientes de la situación- para no perder esta parte del pastel.

El máximo exponente del cambio experimentado en el “mundillo” de la creación “literaria” (hecha con letras, al menos) es el fenómeno blog. Habría que aclarar que el término “creación” también ha experimentado cambios porque el material depositado en los millones de bitácoras que abundan por ahí suele consistir más en opiniones personales de las más diversa índole sobre los más diversos temas que en auténticos trabajos de creación, según definíamos más arriba.

Este exceso, llevado al paroxismo, ha devenido en/llevado a la creación de ciertas comunidades/servicios (meneame, fresqui, technorati, del.icio.us, digg, slashdot, neodiario…) cuya misión consiste en servir de agregadores de noticias/enlaces/favoritos, algunos por suscripción popular y posterior voto para valorar la “idoneidad” de la noticia.

Y es aquí donde el proceso creativo muere/se altera definitivamente. La creación disminuye alarmantemente. Se copia de un sitio y se pega en otro y el mérito consiste, no en haber creado algo, sino en haber sido el primero en "encontrar" algo que la comunidad espectadora considere oportuno, o en tener fuentes de información menos convencionales; los periódicos publican las noticias días más tarde después de haber pasado por estas comunidades; nadie contrasta la información que publica, sólo hace de transmisor de rumores; abundan las noticias irrelevantes, cuando no falsas; sin fin de noticias tecnológicas de corte claramente elitista...

En estas páginas suele estar penado el denominado autobombo, así que cualquier asomo de de promoción de la labor creativa (no valoraremos la calidad sino el hecho mismo) condena la noticia al baúl de las descartadas o al infierno del “bajo Kama”.
Cada día, además, se alejan más de sus fines fundacionales (normalmente tecnología, software libre) como consecuencia de la masificación y se están volviendo generalistas. Esto que aparentemente puede ser considerado como positivo, por la libertad del medio y su evolución no dirigida, va en detrimento de la “calidad” de las noticias y en beneficio de la trivialización.
Por otra parte, se han convertido en excelentes medios de información sobre los más diversos temas, a la vez que en lugares en los que el debate es posible, aunque no sea ése su fin ni éste el lugar para tratar ese asunto.

El éxito del material enviado ya no sólo depende de la relevancia de su contenido sino de la habilidad del remitente para adornarlas con un buen título y un breve resumen que sirva de anzuelo. (Curiosamente, ésto no es muy distinto de lo que sucece con los productos editorales convencionales).

Resultado: el empobrecimiento de todo lo que suene mínimamente a cultura y a creación.

Volvamos a García Márquez: hoy día ya sabemos que, con toda seguridad, toda la ayuda que recibió Gabo fue la de copiar, cortar y pegar, además de un sistema de acceso a la obra más rápido, eficaz y cómodo. Seguramente fue un pionero en su gremio porque todavía hoy quedan dinosaurios inextintos que se jactan de escribir en papel y con pluma; no hablo de los que por edad no han podido subirse al tren de la informática, sino de los que por razones puramente estéticas o pseudorrománticas consideran más purista el ejercicio manuscruto de la creación literaria.

Caramba qué coincidencia... ¿Resulta que ahora todos somos García Márquez porque sabemos copiar, cortar y pegar y tenemos un acceso a la obra rápido, eficaz y cómodo, infinito, diría yo?

Es evidente que hay diferencias y que éstas no son sólo de tipo formal. Si sumamos el tiempo que dedicamos, uno y otros, a "copiar-pegar-acceder" seguramente estaremos empatados, pero el resultado es opuesto:

1.- uno (creador) desarrolla una obra coherente, (recuerdan aquello de introducción, nudo, desenlace...o lo de trama, estructura, técnica narrativa); otros somos parte de la propia obra y sólo existimos dentro de ella (otra vez Matrix), y lo fundamental es el medio mismo y no sus protagonistas que, aún siendo parte importante, son intercambiables.
2.- uno (creador) elabora una obra única y, una vez terminada, inamovible; los otros generamos un agujero negro de noticias e información cuya principal característica es que son efímeros, sin vocación de perdurar, que desaparecen bajo su propio poder de atracción y terminan por colapsar en el cementerio de las “noticias de ayer”.

Se podrá decir que los medios condicionan las obras, que la estructura de la herramienta ha creado un lenguaje propio, nuevo, que responde a la nueva sociedad del conocimiento que hemos creado... cierto. Pero el conocimiento (en el sentido renacentista del término) es otra cosa. Esto es más bien aluvión, una riada que únicamente deja algún residuo y arrasa con todo lo que encuentra.

Somos espectadores a la espera de algo que nos llegue para poder juzgarlo, no actores con iniciativa en busca de algo nuevo e interesante. El simulacro (que Baudrillard me perdone) se impone.

También se dirá que nadie aspira a ser García Márquez ni lo pretende. Pero que nadie se esconda detrás de un falso eclecticismo y descremiento adolescente. El que no quiera sus 5 minutos de fama que tire el primer voto negativo o apueste su karma.


BIBLIOGRAFÍA
· La revolución de los blogs. José Luis Orihuela. La esfera, Madrid, 2006. (www.eCuaderno.com)
· Universo del weblog. Rebecca Blood. Gestión2000, Barcelona, 2005.
· La blogosfera hispana: pioneros de la cultura digital. Fundación France Telecom España, Madrid 2006.
· Blogs: la revolución en internet que está revolucioando medios, empresas y ciudadanos. ESIC, Madrid 2006.
· El título como genero literario.
Homepage.mac.com/penagoscorzo/recursos3.html
[lagazetta] N.125 - Cómo leemos en Internet (www.lagazetta.com)
Digg, el organizador de la propia actualidad
Qué tiene de especial un blog
Servicios web que gestionan información

9 comentarios:

  1. Y cada copia sale con una nueva versión, creando entre todos un discurso continuo.

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  2. No me gusta hacer este tipo de comentarios, pero, haré una excepción: qué bueno, de verdad.
    Los creadores han de enfrentarse a medio, casi a corto plazo, a un replanteamiento de la forma de llevar a cabo esta labor.

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  3. Te lo agradezco Fernando.

    Y te doy la razón en que los creadores van a tener que cambiar algunos hábitos... creo que de alguna manera ya lo están haciendo.

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  4. Muy bueno el blog. Pero es "B"analizado... o salvo que vanalizado sea algo en vano...

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  5. Veo en un artículo de 1989 ( http://www.sololiteratura.com/ggm/gargaboelescritor.htm ) publicado al parecer en el País, lo deslumbrado que estaba el periodista por el hecho del uso del ordenador. Cito:

    "Observar los originales impresos en una computadora y tan cuidadosamente corregidos a mano da la impresión final de que el autor se acercó, a última hora, a la escritura más íntima, la más cálida. Como si el general viviese un acercamiento más lento y cariñoso a la hora de las correcciones, que son, al fin y al cabo, la última despedida entre un autor y su texto."

    Saludos.

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  6. ¡Excelente!
    Algun@s manejan de vicio el "corta (copia)-pega".

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  7. Hace pocos días descubrí su blog a través de su entrada Bloguero-Blog-ego(que enlacé a un post mío, espero no le moleste), y ahora, haciendo un poco de arqueología, descubro ésta, si acaso igual o más interesante que la anterior.

    Tomo nota y guardo este blog para leerlo debidamente, porque hasta este momento lo que he leído me ha satisfecho plenamente, expresando de modo totalmente "blanco" lo mismo que cualquier podría pensar (yo incluída)

    Besets

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  8. Upss, y perdón por ese acento en incluida... :$

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