lunes, 11 de agosto de 2008

¡Idos, y no volváis más! (salvemos los refugios de montaña)

Cualquiera que haya "pateado" un poco la montaña, sabe que hay unos lugares sagrados para todo montañero: Los refugios de montaña.

Hay unas normas no escritas que establecen que hay que dejarlos mejor de como se encontraron; que hay que dejar allí las provisiones o enseres que nos sobren y que puedan ayudar al siguente que venga: leña, cerillas, aceite, sal, conservas... en general todo lo no perecedero; que la basura te la llevas contigo hasta un contenendor; que se deja recogido y limpio...

Y todo ello en aplicación directa de una suerte de solidaridad que te hace comprender que alguien puede verdaderamente necesitar ese refugio para: guarecerse de una tormenta, nevada, frío, meteoros en general; necesidad de hacer noche o de descansar; problemas físicos de cualquier índole; o simplemente porque está en la ruta de alguna travesía y es necesario para pernoctar o servir de apoyo.

Yo pensaba que estas normas era de general conocimiento y aplicación, y, hasta ahora, casi siempre así había sido.

Pero últimamente estas escenas se repiten cada vez más:


















































































Por lo que mí respecta, idos, y no volváis más.

1 comentario:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...