martes, 23 de septiembre de 2008

Juan Ramón, Gabriel, Gustavo Adolfo, Carlos, Antonio, Pío, Fernando... ¿y Almudena, Maruja, Elvira, Ana María, Rosa, Gioconda o Rosalía?


















Leo a Ana Crespo-Blanc en
El País, 22-09-08:
"Hoy recogí el libro de texto de Lengua y Literatura de 2º de ESO de mi hijo, de una editorial conocida. Catorce capítulos ilustrados con dos lecturas cada uno. Este año toca esencialmente literatura moderna y contemporánea en español. Empiezo a leer los nombres de los autores: Juan Ramón, Gabriel, Gustavo Adolfo, Carlos, Antonio, Pío, Fernando... Y así hasta completar los 28 textos. Ninguna Almudena, ni Maruja, tampoco Elvira, Ana María, Rosa, Gioconda o Rosalía. ¡Ni una sola mujer!

¿Por qué esta discriminación? No me puedo creer que en el panorama de la literatura hispanoamericana, y en particular la española, no haya textos escritos por una mano femenina que puedan servir para enseñar la lengua de Cervantes. Salvando las distancias, me recuerda la negación de la mujer en el Irán de los principios de la revolución islámica, tan bien descrito por Shirin Edabi, premio Nobel de la Paz, y de la cual tengo casualmente un libro sobre mi mesilla de noche. Pero no, desgraciadamente esto es un libro de texto de un país con un Consejo de Ministros igualitario y con un Ministerio de Igualdad. ¿Para qué, si no se empieza desde abajo?."

Abundando que es gerundio (y alarmismos aparte):

- Desconozco los criterios seguidos para la selección de las lecturas pero, desde luego, los olvidos son bastante gruesos; no se trata de reivindicar un "cupo" artificial. Se trata de recuperar autoras y obras que quedaron (y quedan, según se ve) a la sombra de sus contemporáneos masculinos ¿por ser mujeres? en una sociedad que prima(ba) sistemáticamente lo masculino. Aun considerando que esta situación todavía es palpable en muchos aspectos de la vida diaria, no estaría mal comenzar a enmendarla desde la base. Con más razón si hablamos de cultura.

- Un profesor de literatura medianamente competente se dará cuenta de estas carencias y las intentará paliar; también sé que un profesor de literatura medianamente competente se ceñirá al temario e intentará darlo en su integridad; (hace años era posible -no sé ahora- licenciarse en Filología Hispánica sin estudiar el Quijote o sin haber tocado la literatura hispanoamericana, tales eran los temarios y la selección de optativas);

- ¿Un alumno medianamente competente será capaz de darse cuenta de la situación, demandará explicaciones y justa compensación?

- Podrá argumentarse que los autores y obras seleccionados lo son por su aportación a la historia de la literatura en diversas formas: influencia en los autores posteriores; innovación narrativa o poética; ser el buque insignia de toda una generación o movimiento; repercusión mediática; actualidad...

La pregunta es: ¿ninguna mujer, objetivamente, merece ocupar un lugar dentro de esos argumentos? Y aunque así fuera ¿no merecerían un lugar propio precisamente por haber rotos los moldes de sus respectivas épocas y haber contribuido al desarrollo de la sociedad de su tiempo?

Y es que hay situaciones que resultan complejas de entender y olvidos difícilmente justificables.

Explicaciones bienvenidas. Y desmentidos, si los hubiere.

6 comentarios:

  1. Me he quedado algo descolocado: ¿la selección de nombres femeninos es así de torpe o se trata de un "topo"? Porque equiparar a Juan Ramón Jiménez con Elvira Lindo, en lugar de, qué sé yo, la Pardo Bazán, sería algo similar a decir, en términos cinematográficos:
    «Yasujiru, Robert, Carl Theodor, John... ¿y Gracia e Icíar?», obviando deliberadamente a la Denis, la Kawase o la Akerman.

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  2. ¿que un alumno de 2º de la ESO va a percatarse del asunto? jajaja, qué chiste.
    Hoy echo un vistazo a los libros de mis hijos (1º y 4º ESO, ambos) y ya os comento.
    Un saludo

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  3. Absolutamente ofendida por el comentario de "detective librero".
    Consciente de que el problema es mío, no quería dejar de comentarlo.

    Un saludo

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  4. Detective Librero: la selección es de la periodista de El País. De hecho estuve a punto de eliminar alguno de esos nombres porque me también me parecen inadecuados y añadis algunos de mi cosecha, pero finalmente decidí ser fiel a la fuente original.

    Vailima: chiste, y malo, además. Tembién estoy pendiente de consultar algún libro más, a ver cómo está la cosa.

    Malena: te aseguro que Detective Librero es de confianza ;-)

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  5. Soy una profesora de lengua en 2º de E.S.O. y he de decir que me interesa el texto que estoy trabajando, que suele ir bastante al margen de los libro de texto en forma de las fotocopias de toda la vida, independientemente de que lo escriba un hombre o una mujer.
    Además, muchos de los escritores de los libros que de verdad leen, son escritoras. Ahí tenemos a la superventas española Laura Gallego o Cornelia Funke, o a la clásica María Gripe, cuyos libros siguen arrasando treinta años después. Eso en el caso de que a las criaturas les de por leer.
    Y por poner una notilla de humor, yo lo que de verdad reivindico es que dejen de poner en los libros textos la vida de Dian Fossey, la de los gorilas en la niebla, como ejemplo de texto expositivo. Ya huele lo de la mujer "que luchó hasta la muerte por los derechos de los animales"-S.M. dixit-.

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  6. ¡María Gripe! ¡La de "Los hijos del vidriero"! Acabo de tener una regresión a la infancia...

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