jueves, 12 de febrero de 2009

El arte de parecer ocupado cuando no se tiene nada que hacer (Cyberloafing incluido)










El cyberloafing o ciberganduleo, el uso del ordenador para actividades no relacionadas con el trabajo, ayuda a fingir que uno está ocupado si es capaz de mantener el ceño fruncido y de entrecerrar los ojos como si estuviera escrutando atentamente el monitor (mientras puja en eBay).
Y yo añadiría: fisgonea en Menéame, actualiza el blog, husmea en la red social de turno...)

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Cuando la economía va bien, los trabajadores bromean sobre cómo perderían el tiempo si no estuvieran tan atareados. Pero es estos momentos, en los que hay muy, muy poca actividad y las posibilidades de que le despidan a uno son muy reales, parecer atareado no es ninguna broma.


Tanto en comercios, como en restaurantes, bufetes de abogados... muchos empleados trabajan a destajo para dar la impresión de que son necesarios, incluso cuando no tienen nada que hacer.


Mientras los recortes de plantilla han provocado que muchos empleados no den abasto con tanto trabajo, en las empresas en las que salta a la vista la falta de actividad, los trabajadores se están volviendo muy creativos a la hora de inventar formas de disimularla:

- Un gestor de cartera de valores esparce papeles en su mesa de trabajo. En sus prolongadas salidas a almorzar acuerda con amigos que le llamen y se olvida a propósito el móvil con el volumen de llamada bien alto.

- Un abogado quería que pareciera que se quedaba a trabajar hasta altas horas de la noche, pero se lo impedía el sistema de iluminación que se apagaba en cuanto salía del despacho. Por eso se llevó un ventilador que oscilaba, y así engañaba a los detectores de movimiento consiguiendo que las luces se quedaran encendidas un buen rato después de que se marchara.


- Una supervisora de una elegante tienda de ropa no deja de toquetear el escaparate de la ropa de mujer, de cambiar de lugar pilas de jerseys perfectamente doblados, de dejar un dedo de espacio entre cada percha... A pesar de que aparenta estar ocupada y completamente concentrada, lo que hace es crear la impresión de estarlo. "No te puedes permitir que llegue alguien de la empresa y vea que no tienes nada que hacer"


- El cyberloafing o ciberganduleo, el uso del ordenador para actividades no relacionadas con el trabajo, ayuda a fingir que uno está ocupado si es capaz de mantener el ceño fruncido y de entrecerrar los ojos como si estuviera escrutando atentamente el monitor (mientras puja en eBay). Los correos electrónicos se pueden programar para que se envíen por la noche y así dar la sensación de completa dedicación.


Muchos empleados entrevistados para este artículo solicitaron que no se mencionara ni la empresa para la que trabaja pues les preocupa que su trabajo corra peligro.

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Artículo original
de Jan Hoffman para The New York Times, versión digital del 23 de enero e impresa del 25 de enero.

La traducción está sacada del suplemento "The New York Times" que publica en castellano El País todos los jueves, de la lectura del original en inglés y de aportaciones propias.
Por desgracia ese suplemento no tiene edición digital. Por eso lo reproducimos aquí.


Las ilustraciones son de
Lars Leetaru y aparecieron en el artículo original.

5 comentarios:

  1. Jeje, andas muy crítico últimamente!.
    Me has dado alguna ideilla para un cómic ;-).

    Saludos,
    J.

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  2. Muy bueno.
    Y no hay que olvidarse de la importancia de llevar una carpeta bajo el brazo cuando vamos de paseo por la oficina, da igual si vamos al baño o a la máquina de café.

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  3. Ah! Y respecto a la dependienta ocupada: seguramente está siguiendo las directrices de la empresa de mantenerse activa aunque no haya gente en la tienda. Cuando un cliente entra en una tienda vacía no le gusta sentirse escrutado por una dependienta que no tiene nada que hacer y se siente incómodo.

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  4. J: crítico no: quemao.

    Xtina: de hecho, en el artículo original, era la única persona que declaró su nombre y empresa para la que trabaja. Así que, efectivamente, debe seguir consignas más o menos explícitas.

    Los demás prefirieron quedar en el "economato", por razones obvias.

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  5. Sí, a veces la valentía resulta un poco "sospechosa"...

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