martes, 12 de mayo de 2009

Ignorante, miserable, maleducado, violento y falaz

Ignorante, miserable, maleducado, violento y falaz.

Tras este prolijo catálogo de calificativos se encuentra mi vecino.
En él, los adjetivos son epítetos.

Su sola existencia es una desgracia para el género humano. Lamentablemente ya no puede optar a los premios Darwin porque tiene un descendiente, que, dicho sea de paso, y a pesar de todo, atesora mucho más talento que sus dos progenitores juntos.

Soy agnóstico, pero creo que me he ganado una parcela en el cielo aguantando a este sujeto; o un proceso de beatificación; o una placa en el portal de mi casa...

Y para él... espero que cuando le llegue su hora, nadie le llore. Porque no hay mayor soledad para el que nada merece.

No volveré a hablar de él y, espero, ni con él. Aquí comienza la soledad del que nada merece.

1 comentario:

  1. Pues yo creo que deberías darle las gracias a tu vecino por recordarte cada día cómo no quieres ser ;-)

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...