martes, 2 de junio de 2009

La crisis es intelectual, no económica

En este país sólo se habla de Cultura para usarla como arma arrojadiza, pero muy pocos se preocupan de apoyar la creación de cultura y de crear contenidos culturales:

- la usan algunos "defensores" del intercambio libre y gratuito de los contenidos culturales cuando ellos mismos no crean contenidos cultuales y sólo les interesa enhibirlos como trofeos;

- la usan las entidades de gestión de derechos para acusar de delincuentes a todo aquél que quiera acceder a ese tipo de contenidos sin pagar un derecho de pernada instaurado por otros que tampoco generan contenidos culturales;

- la usan los políticos interesados en obtener réditos electorales a través de caras conocidas y soflamas "brillantes";

- La usan, en fin, los que quieren beneficiarse de ella.

La pregunta es:

¿Por qué no hablan de cultura los auténticos protagonistas?
Creadores, consumidores y gestores tienen mucho que decir, pero las voces autorizadas de estos colectivos no se oyen.
Sólo se da cobertura mediática a los titulares sensacionalistas, a las fotos afortunadas, a las caras conocidas y a las campañas manipuladoras y desinformativas.

Señoras Pajín y González-Sinde: la defensa de la cultura puesta en sus bocas suena a exabrupto.
Porque la prostituyen y adulteran para ponerla al servicio de intereses exclusivamente partidistas.
Y, ya puestos, me pongo la medalla de defender a los creadores, artistas y bla, bla, bla...

Casi prefiero la postura de la derecha, que, directamente, nunca habla de cultura, a la suya, que no oculta la deuda de gratitud, vía subvención, que quieren ahora cobrar en forma de "apoyo".

La Cultura está por encima de esos intereses y desintereses. Y empieza por la educación. Pero es que también la educación es arma arrojadiza con cada cambio de gobierno.

Mientras la imagen de la cultura descanse en trasnochados artistas pendientes de rentabilizar su pasado, de políticos mediocres encantados de encucharse, de gestores con intereses monetaristas, de medios de comunicación dependientes y de "cazadores digitales" en busca de trofeos que colgar en sus discos duros, mientras sean éstas las manos que controlen los destinos de la cultura, estamos perdidos.

Todo el mundo se preocupa en beneficiarse de ella, pero nadie parece preocuparse por darle medios y recursos para poder crecer y contribuir a la mejora de la sociedad.

Facilitemos el mecenazgo; liberemos el acceso a los contenidos; busquemos alternativas de distribución; ayudemos a los creadores sin pedirles a cambio contraprestaciones ideológicas; pongamos al frente de las instituciones gestoras a entendidos en la materia y no a "funcionarios" de la cultura; desarrollemos alternativas de consumo sin demonizarlas; aprovechemos las tecnologías como herramientas de distribución válidas...

En fin... me canso de escuchar estupideces, de unos y otros, vacías de contenido.

La crisis es intelectual, no económica
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2 comentarios:

  1. para que algo se levante tiene que caer y lo primero es quitarle peso para que pueda levantarse, andiluego.
    Luego mejor quitarle la C, mayúscula y poner cultura de cultureta o kulturista de inkelectual.
    Igual si inventantantan algo nuevo como culturrismo... y, empiezan a emplearlo solapadamente sin que se enteren los cultos oficiabilis,
    impregnado de hambre, en vez de subvención, logran hacer que "eso" interese,

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  2. Yo creo que la crisis es intelectual, económica y de valores. Y eso tiene mala solución a corto plazo.
    Y dudo que tal y como está planteada la educación hoy en día se pueda solucionar a largo plazo.
    Lamento ser tan derrotista.

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