martes, 14 de julio de 2009

¡SOS a la ortografía!

La escritura correcta fue desplazada por el contenido durante años, hasta el punto de no ser considerada por muchos profesores requisito indispensable para aprobar. Ello trajo como consecuencia que, hoy, personas con relevantes títulos académicos exhiban una sarta de faltas a la hora de redactar. También su expansión, cual terrible pandemia, a todo tipo de instituciones.

Aun cuando no existen fórmulas mágicas, está demostrado que la mejor herramienta para lograr verdaderas conquistas en asuntos de ortografía es la lectura.

(y si no, vean esta joya)
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Sucedió hace algunos años. El muchacho –en aquel entonces estudiante del último curso de una carrera universitaria-, me solicitó que lo ayudase a mejorar su pésima ortografía. En más de una ocasión, los profesores de la Facultad lo habían alertado de que dicho inconveniente podría impedir su graduación.

Comoquiera que para él representaba un asunto de ‘vida o muerte’ acepté. Así, pues, la primera sesión comenzó con el dictado de una veintena de vocablos de los archiconocidos en nuestra lengua. Aunque me había advertido de sus frecuentes dislates, no dejó de sorprenderme que al escribir el primero de ellos cometiera los tres errores posibles: aviso, fue plasmado en el papel, con h, con b y con z.

La anécdota puede parecer un tanto insólita, pero es real. Y siempre que me tropiezo con esos enormes gazapos expuestos en tablillas y carteles retorna a mi mente.

Si bien preocupa a los escolares reflejar en los exámenes las lagunas arrastradas de enseñanzas precedentes, episodios como el antes relatado constituyen la señal de alerta sobre un asunto capaz, incluso, de poner en tela de juicio el nivel de instrucción de nuestro pueblo. Si aceptamos que ‘al mejor escritor se le va un borrón’, como reza un viejo axioma, resulta difícil imaginar a un galeno subrayando en determinado diagnóstico ipoglisemia o diavetis, en lugar de hipoglicemia o diabetes.

Es cierto. La escritura correcta fue desplazada por el contenido durante años, al punto de no ser considerada por muchos profesores requisito indispensable para aprobar. Ello trajo como consecuencia que hoy personas con relevantes títulos académicos exhiban una sarta de faltas a la hora de redactar. También su expansión, cual terrible pandemia, a todo tipo de instituciones.

La ortografía es la parte de la gramática encargada de normalizar y regular cómo escribir un idioma, y urge, por tanto, otorgar todo su esplendor a esa maravillosa creación que es la palabra. Para su dominio no basta con aprender reglas de manera forzada. Menos vale pedir eso a las nuevas generaciones a quienes resulta difícil seguirlas.

Por otro lado, la existencia de palabras homógrafas, homófonas, y de aquellas que dado el proceso de evolución de la lengua admiten escribirse de maneras distintas, nos obligan a prestar la debida atención a sus funciones e incluso, muchas veces, a esclarecer dudas en el diccionario.

Aun cuando no existen fórmulas mágicas, está demostrado que la mejor herramienta para lograr verdaderas conquistas es la lectura, de ahí la importancia de lograr la inclinación hacia ella desde edades tempranas. Si el uso de este vital instrumento falló en algún momento, entonces, intentemos subsanar el error. Prohibamos con h y con b mostrarnos indiferentes a las cotidianas pifias ortográficas.



(Con -sin- su permiso, he hecho una modesta corrección de estilo para adaptar el lenguaje del artículo a sus posibles lectores peninsulares)

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Bibliografía
SOS a la ortografía. Miriam Velázquez Rodríguez

20 comentarios:

  1. Pues sí, últimamente abundan los analfabetos con carrera.

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  2. Yo soy profesor univesitario, y me avergüenza reconocer que aun cometo faltas de ortografía (únicamente tildes). Todo por la permisividad de mis profesores a la hora de evaluarme. Aun así, soy bastante cuidadoso....

    Por cierto, hipoglicemia no existe, creo que es hipoglucemia.

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  3. Lo que habría que hacer es eliminar la ortografía de una vez. Fuera las v, h, c, q.

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  4. Una verdadera vergüenza: ya ni los gobiernos.

    Esta perla se puede encontrar en el "Portal del Estado Peruano":

    "Aqui Usted encontrará los Trámites y Servicios de la Administración Pública...!!! [sic]"

    Una "hoyganada" (perdonad el neologismo) en toda regla, que aún hoy se puede encontrar en www.peru.gob.pe .

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  5. Yo me considero un talibán de la ortografía.No me gusta presentar trabajos con faltas,y menos estudiando en la universidad.Reviso la ortografía dos veces antes de presentar cualquier trabajo o examen,lo considero una falta de respeto a mis profesores.

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  6. Para opinador, 14 de julio de 2009 12:19.

    Si hay algo peor que la gente que no sabe escribir es la gente que, además, intenta que los demás tambien escriban mal. No eres el primero al que oigo (o leo) semejante disparate.

    Para Anónimo, 14 de julio de 2009 12:18.

    Conozco profesores y maestros, que son los que deben enseñar a escribir, que se equivocan en algo más que en las tildes. Almenos tu te esfuerzas.

    Como bien dice el post, lo mejor para aprender a ecribir bien es leer.

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  7. ¡Cuánta razón tienes! No hay nada como una buena ortografía para leer un texto con ganas. Las faltas hacen qeu su contenido ya sea dudoso y no da confianza.

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  8. Me considero un poco obsesivo con la ortografía (aunque meta la pata como todo el mundo). Durante la carrera le pedí los apuntes a una compañera y casi me caigo para atrás del susto... no quiero pensar la clase de informes médicos que estará haciendo ahora.
    Cuando empecé a mandar e-mails me saltaba casi todas las tildes, ahora me obligo a escribir bien porque creo que es un buen ejercicio para mantener en forma la correción ortográfica.
    Es cierto que la lectura ayuda mucho, pero en la universidad se supone que se lee mucho y sigue habiendo faltas. Yo creo que es porque se le resta importancia.
    [¿Acaso soy el único que ha repasado este comentario para corregir las faltas? ¡Qué estrés!]

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  9. Reconozco que soy humano, y por tanto, alguna vez se me puede escapar alguna barbaridad escribiendo.

    Pero tengo que agradecer que en mi colegio (enseñanza pública), desde 6º de EGB y en un examen de cualquier asignatura, 2 faltas de ortografía suponían suspender.

    Nací en 1977, por si pensáis que me educó el franquismo

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  10. Lo que no puede ser cierto es que hoy en día se escriba un artículo denunciando errores ortográficos mientras cometes errores gramaticales. Sólo en el primer párrafo he contado dos. No merece la pena seguir leyendo.
    "...lo ayudase..." "...lo habían alertado..."
    Gracias por el loísmo.
    http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=lo%C3%ADsmo

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  11. Obedezc Vd. todas las leyes ortográficas si quiere trepar en la suciedad y no sufrir el desprecio o la burla de los demás.

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  12. Miriam,

    Yo creo que la ortografía es muy importante, pero no hay que olvidar otros aspectos como el estilo.

    Por ejemplo, yo estoy de acuerdo con lo que dices en el blog, pero me parece que está escrito con un estilo más que empalagoso y leerlo no me ha resultado agradable.

    Entre tanto "vital instrumento", "relevante título" o "frecuente dislate", me ha entrado dolor de cabeza. Sinceramente, este texto no me inspira mucha más confianza que uno plagado de faltas.
    ______________________________

    Alejandro,

    Después de las comas va un espacio en blanco. ;-)

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  13. Estimada Míriam:

    Reciba un cordial saludo y mi más absoluto desprecio.

    Como sabiamente han apuntado anteriormente cometes fallos gramaticales graves. Si añadimos tu lamentable estilo, pésimo uso de los signos de puntuación y una pedantería extrema sólo me queda felicitarte por tu ignorancia.

    Besitos y abracis del Castigador Online.

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  14. Sí que existe la palabra glicemia con el mismo significado que glucemia, aunque es más frecuente el uso de esta última. De todas formas es sorprendente la cantidad de términos médicos que no recoge el RAE: desde la glutamina hasta el osteosarcoma y pasando por la gonadectomía no encontraréis ninguna de ellas.
    Saludos.

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  15. No hay loísmo en el primer párrafo, son dos complementos directos. Otra cuestión es que en español se permita le como complemento directo cuando se refiere a varones

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  16. Muy buenas,
    Soy el anónimo que denunció el loísmo y quiero decirte que no tienes ni puta idea.
    Gracias por tu comprensión.

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  17. Míriam, haznos un favor y no hagas más el ridículo.

    No sólo eres incapaz de aceptar tus errores sino que te regodeas en tu ignorancia. Como han apuntado anteriormente no se puede usar "lo" en los casos indicados. Los verbos que has utilizado son INTRANSITIVOS y el "lo" es COMPLEMENTO INDIRECTO, por lo tanto tiene que ser LE.

    Besitos y amores de tu Castigador Online.

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  18. El loísmo es un error gramatical, no ortográfico. No digo que esté bien cometerlo, pero tampoco es para defenestrar un post que era sobre otro tema. A mí me gustó y comparto con Miriam.

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