viernes, 14 de agosto de 2009

Arquitectura: arte & textura







Hemos indagado un poco sobre el origen, evolución y uso de la palabra que define esta dedicación profesional.
Y el resultado es que también la lengua nos ayuda a comprender y valorar el mundo que nos rodea.


• Define el drae (responsable de limpiar, fijar y dar esplendor, labor que, como vamos a ver, no hace del todo mal) define, decíamos, la palabra arquitectura como “arte de proyectar y construir edificios”.

A continuación define también arquitectura civil, hidráulica, militar, naval, religiosa, y en todos los casos las define como arte.

De arte dice: “virtud, disposición o habilidad para hacer alguna cosa”;
continúa diciendo “acto o facultad mediante los cuales, valiéndose de la materia, de la imagen o del sonido, imita o expresa el hombre lo material o lo inmaterial y crea copiando o fantaseando”;
no se detiene aquí: “conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien una cosa”.


Continuemos con quien ejerce la arquitectura, tanto si es él como si es ella, porque se puede decir arquitecto o arquitecta: dice el drae que proviene del latín architectus, que a su vez procede del griego arkhitéctõn: “persona que profesa o ejerce la arquitectura” .

• Busquemos un poco más atrás. Juan Corominas, en su Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana, (obra por la cual ascendió a los altares de la filología), profundizó un poco más:
- la palabra griega arkhitéctõn, está compuesta de téktõn, “obrero”, “carpintero”, que a su vez deriva de tíktõ “produzco”, “doy a luz”;
- y de árkhõ, “soy el primero”.

Y esto recuerda enormemente al feudalismo medieval, época en la que el Rey era el “primus inter pares”, el primero entre iguales.


La palabra castellana comienza ya a usarse hacia 1520.



• Podemos retroceder aún un poco más. Veamos qué dice el Diccionario Etimológico Indoeuropeo de la Lengua Española (Edward A. Roberts y Bárbara Pastor. Alianza diccionarios. Madrid 1997).
La raíz teks- de origen indoeuropeo significa "tejer", "fabricar".
De ella evolucionan multitud de términos asociados que han dado como resultado palabras como tela, telar o tejido, aplicándole el sufijo –lã.
Si aplicamos el sufijo –õn aparace teks-õn-, “tejedor”, “constructor” que derivó en la palabra griega téktõn, “carpintero” “constructor”, que ya menciona Corominas.
Si añadimos el prefijo αρκω, “mandar” nos da arquitecto, “el que dirije la contrucción”.

• Para terminar digamos que también existe el término alarife “arquitecto o maestro de obras” que proviene del árabe al-‘arif, “el maestro” “el entendido” “el oficial”.

Todo es coherente y cada caso añade matices que enriquecen el término y lo dignifican, y, sobre todo, lo humanizan.

3 comentarios:

  1. -¿que significa arquitectura? así nos recibieron en primero de carrera y sin duda esta disección de la palabra nos hubiera ayudado bastante.
    A lo largo de la historia cada maestro arquitecto ha dado su definición de lo que para él significa la palabra y os animo a que investiguéis sobre ello.

    Gracias por el trabajo que hacéis en el blog, me parece muy interesante

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  2. Es impresionante cuantísima historia y tradición puede albergar una sola palabra.

    Enhorabuena por el blog!

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  3. Cómo me gusta la etimología, más que comer con las manos...

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