martes, 15 de septiembre de 2009

Neuronas frente a hormonas (ni un imbécil sin respuesta)

Hay un aforismo que asegura que nunca se debe discutir con un idiota porque los demás pueden no distinguir la diferencia.

Si bien esto es cierto en la vida analógica, no lo tengo tan claro en la vida digital.
Es por ello que creo que los imbéciles no deben quedar impunes. Y, aunque habrá quien diga que su alimento es precisamente la provocación respondida, no debemos permitir que sus estúpidas soflamas, insultos velados e inteligencia atrofiada consigan imponerse, a base de ruido innecesario, al resto de las inteligencias circundantes.

Así que creo que debemos actuar frente a estos abusadores y desenmascarlos a base de argumentos, de respuestas pausadas y, llegado el caso, por qué no, en términos que puedan entender sus hormonas desbocadas. Una discusión analógica puede acabar mal por la proximidad. Pero una discusión digital permite cierta pausa, cierta reflexión, que permita mantener a cada uno en el sitio que merece.

En estos tiempo digitales, las hormonas se imponen a las neuronas. Y no podemos permitir que eso siga sucediendo. Por salud social, por profilaxis educativa y por convivencia.

Estos "imbéciles 2.0" se ocultan detrás de los graznidos de su avatares para no mostrar su auténtico rostro, crean múltiples usuarios para poder atacar desde varios frentes (se creen muy listos), inundan blogs ajenos con comentarios anónimos, insultando cobardemente, tirando la piedra y escondiendo la mano...

A esta gentuza, que nada construye por incapacidad y únicamente destruye por miseria intelectual, a ellos, que reclaman con vehemencia sus derechos pero se los que niegan a los demás, todo mi desprecio.

Vendrán a decir las tonterías propias de su condición; provocarán en busca del trofeo del insulto que autojustifique su estupidez.
Es su opción. La mía es combatirlos, desenmascarlos y dejarlos en evidencia.

Y os animo a hacer lo mismo.


(Ayer me llamaron "colaborador de los nazis" porque recriminé a un usario de una red social el acoso al que estaba sometiendo a otro usuario.
Sus motivos eran que yo estaba amparando el derecho de una persona a expresarse libremente, aun no estando de acuerdo con sus ideas, y que esa persona no era merecedora de ese derecho.
Ya ven: cosas veredes...)

4 comentarios:

  1. Tuve que moderar mis dos blog por culpa de esa clase de personas y no porque me llevaran la contraria, sino porque me llevaban la contraria sin argumentos de ningún tipo, lo único que sabían era utilizar el argumento ad hominen (es decir, decirte de todo menos bonito pero sin discutir la idea)

    Considero que una de las cosas más hermosas que suceden en este ámbito es cuando una persona contesta un post de manera clara, utilizando argumentos precisos, llevándote la contraria, porque así se inicia el debate, se remueve el río, y de vez en vez atrapamos unos hermosos peces.

    Con los imbéciles 2.0 solo podés obtener heces.

    Desde ya, llamarte nazi es desconocerte, es reconocer que no saben absolutamente nada de tus pensamientos y tus ideales y esto no es zalamería, porque tus pensamientos e ideales y tu forma de expresarlos son la razón de que quienes andamos por aquí te visitemos asiduamente.

    Un abrazo y un pedido: No aflojés.

    Suerte.

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  2. Ya ves Sergio.

    De momento me voy a limitar a administrar manualmente a los idiotas.

    Los demás no tienen la culpa.

    Lo divertido es que creen que son ellos los que se divierten, pero no. Sólo arrasntran su desgracia a cuestas cada vez más lejos.

    No me preocuparé de ellos y sí de los que tenéis algo que aportar.

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  3. Muy de acuerdo con todo lo que dices.

    A mi me han llamado cosas parecidas y por eso mi blog está moderado, aunque solo para los nuevos usuarios. Solo faltaba que viniesen a "mi casa" a insultarme y que yo lo publicara.

    He llegado aquí de casualidad pero me quedo.

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