jueves, 5 de noviembre de 2009

Podéis quemarlo todo, pero la hierba… la hierba volverá a crecer.

Durante el asalto talibán al poder, algunos trabajadores de la filmoteca de Kabul protagonizaron una de esas historias de resistencia heroica.

En el otoño de 1996, los talibán ordenaron quemar todo el archivo de la Filmoteca Nacional y amenazaron de muerte a sus trabajadores.

Once de ellos
entregaron a los talibán una buena colección de películas extranjeras y alguna que otra copia de cintas nacionales pero el resto del material fue escondido bajo paredes y techos falsos que los propios trabajadores construyeron.

Este es, sin duda, uno de los acontecimientos que mejor reflejan la resistencia de los Afganos frente a los talibanes.
Su ingenio superó la ignorancia de los talibanes.


Latif Ahmadi y Sayed Abdul estaban allí.

Dice Sayed Abdul:

- “Nos amenazaron con que, si encontraban alguna película, nos quemarían con ellas”.


Al mismo tiempo que quemaban filmes checos, soviéticos o indios, guardaban los filmes documentales afganos. Se trataba de películas rodadas a lo largo de los años que testimoniaban la vida y costumbres país. Para ello, idearon dobles fondos en las paredes de la filmoteca. Llenaron los huecos, tabicándolos, repintándolos o empapelándolos.

- “Además, justo cuando alguien abría las puertas, éstas tapaban la pared hueca. Lo hice para salvar una parte de la historia de Afganistán. Y porque es trabajo de años y años”.


Latif Ahmadi es ahora el director de la Filmoteca.

La filmoteca realizaba un noticiero con los acontecimientos que sucedían en Afganistán.
Esas películas, a través de un cine móvil, se proyectaban luego por todo el país.


-“Y la gente lo esperaba. Recuerdo que la gente se juntaba para ver el noticiero en una gran pantalla. Fue una buena época. Un tiempo dorado”.

- “Fue una estrategia de los talibanes. Ellos estaban en contra de la pintura, de las imágenes, de las canciones, del desarrollo… y eso era una tragedia.
Es por ello que los talibanes quemaron los originales y las copias de las películas extranjeras. Pero ellos pensaron que esas eran todas las películas que había en nuestro archivo. Pensaron que no había más copias. En realidad, once funcionarios de la filmoteca habían escondido el resto”.

- “Pusieron algunos bloques de cemento encima de la puerta, lo pintaron del mismo color que la pared, y colgaron encima algunos carteles, de modo que nadie podía sospechar que detrás de ese muro hubieran un archivo de cintas. También se usaron como escondite algunos falsos techos”.
“De esta forma pudieron salvar nuestro archivo durante 5 años, toda la época de los talibanes”.

En este momento, el problema es cómo conservar todo ese material.

- “No necesitamos dinero. Necesitamos tecnología para digitalizar todos los archivos de la filmoteca.


Sobre este episodio, Ricardo Macián rodó un fabuloso documental: Los ojos de Ariana.
























------------------
Bibliografía:


Los héroes de Kabul.

Punto de Fuga. 2 de octubre de 2009
A salvo de la ira talibán.

De cómo le dio a un cámara español por salvar la filmoteca de Kabul
.
Los ojos de Ariana.

2 comentarios:

  1. Hola R.,

    ¿Los films chechos son esos que se rodaban en Chechoslovaquia, no? ;-)

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. jotape. Corregido.

    Venga: "págate" unas cañas... XD

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...