jueves, 10 de diciembre de 2009

Haz una estimación del error que se comete al truncar una serie de Maclaurin en el n-ésimo término... y quedarás libre. Falla, y te pegaremos un tiro

George Gamow, el físico que escapó de la Rusia estalinista a Estados Unidos, cuenta la siguiente historia de lo que le puede acontecer a un inocente erudito en tiempos de turbulencia política.

Ésta es una historia que me contó uno de mis amigos que en esa época era un joven profesor de física en Odesa. Su nombre era Igor Tamm (galardonado con el premio Nobel de Física en 1958).

En una ocasión en
que fue a un pueblo vecino, en la época en que Odesa estaba ocupada por los rojos, y estaba negociando con un aldeano cuántas gallinas podía obtener por media docena de cucharas de plata, el pueblo fue ocupado por una de las bandas de Makhno que recorrían el país hostigando a los rojos.

Al ver sus ropas de ciudad (o lo que quedaba de ellas), los
asaltantes le llevaron frente al Ataman, un tipo barbudo con un gorro de piel alto y negro, con su pecho cruzado por cintas de cartuchos de ametralladora y con un par de granadas
de mano colgando de su cinturón.

- «¡Tú eres un hijo de puta, un agitador comunista que está socavando nuestra madre Ucrania! El castigo es la muerte.»

- «No», respondió Tamm. «Yo soy profesor en la Universidad de Odesa y he venido aquí sólo para conseguir algo de comida.»

- «¡Basura!», replicó el líder. «¿De qué eres profesor?»

- «Enseño matemáticas.»

- «¿Matemáticas?», dijo el Ataman. «¡Muy bien! Entonces hazme una estimación del error que se comete al truncar una serie de Maclaurin en el n-ésimo término. ¡Hazlo y quedarás libre. Falla, y te pegaremos un tiro!»

Tamm no podía creer lo que oía porque este problema pertenece a una rama bastante
especial de las matemáticas superiores. Con mano temblorosa, y bajo el cañón de la pistola, consiguió calcular la solución y se la pasó al Ataman.

- «¡Correcto!», dijo el Ataman. «Ahora veo que eres realmente un profesor. ¡Vete a casa!»

¿Quién era este hombre? Nadie lo sabrá nunca. Si no murió más adelante, quizás esté dando ahora clases de matemáticas superiores en alguna universidad ucraniana.

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- Walter Gratzer; Eurekas y Euforias. Cómo entender la ciencia a través de sus anécdotas. Editorial Crítica. Barcelona, 2004
Traducción castellana de Javier García Sanz.

2 comentarios:

  1. ...umm, contundente y enérgico, lo probaré con mi sobrina.

    ¿donde alquilan kalasnikof?

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  2. dónde lleva ´, ¿verdad?

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