lunes, 5 de abril de 2010

Todo es mejorable, sobre todo la educación, siempre descuidada, siempre menospreciada por los políticos

La frase la tomo prestada de Re(paso) de lengua.

En el enlazado apunte establecen un intersante símil entre el 'matrimonio' Fiat-Seat en los años del franquismo, recogido por El País en su suplemento "motor" de este fin de semana, y la educación. Y nos propone un ejercicio de reflexión:

…sustituyan la palabra empresa por escuela, la palabra jefe por docente, la palabra trabajadores por alumnos y la productividad por el conocimiento. Sigamos mirando atrás, elogiemos esos tiempos en los que el respeto era la máscara del miedo, sintámonos orgullosos de haber sido durante cuatro décadas la vergüenza de Europa, proclamemos la vuelta a la palmeta y a las orejas de burro y, sobre todo, reneguemos de toda modernidad, pues sabemos que toda innovación atenta contra nuestra unidad de destino en lo universal y no puede llevarnos más que a la perdición de nuestros sacrosantos valores espirituales.

Y es en la posdata en la que aparece la frase que da título a este apunte y que le da sentido:
Mirar hacia adelante no significa en ningún caso complacencia con el estado actual de las cosas: Todo es mejorable, sobre todo la educación, siempre descuidada, siempre menospreciada por los políticos.

Debe ser que a los políticos les sigue gustando aquello de "volver la vista atrás, a esas empresas de hace cuarenta o cincuenta años, todo orden, todo disciplina, todo productividad. Bien es verdad que, como se dice en el reportaje, "estaba prohibido reírse, cantar, silbar, blasfemar y hablar de temas no inherentes al trabajo". Por supuesto, tampoco se permitían las huelgas; los trabajadores tenían que darse por satisfechos con la mera oportunidad de servir al orgullo patrio. No es de extrañar que nadie le discutiera una orden al jefe. Disciplina, respeto, productividad. Lástima que cuando se abren los mercados y se descubre que no sólo hay que producir, sino también hacerlo con calidad, todo se convierte en un espejismo y los dueños del negocio se mudan a Argentina para repetir el milagro."


Pues bien: ahora hagan el ejercicio de reflexión planteado unos párrafos más arriba.

¿A qué esperamos -esperan nuestros políticos- para empezar a considerar la educación como el primer motor del desarrollo de una sociedad?

3 comentarios:

  1. Gracias, amigo, por tu entrada. He estado fuera y no la había visto.
    Un saludo.

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  2. La respuesta a tu pregunta es fácil... ¡nunca!

    Los políticos, auténtica lacra de la sociedad, no ven mas allá de su propio beneficio (ya no solo individual, sino como partido) y trabajan siempre a muy corto plazo, exactamente en plazos de 4 años. Para desarrollar una educación decente (y no solo a nivel de educación, sino en mil sectores) se necesita una proyección de futuro que se niegan a aceptar y asumir...

    Su forma de trabajar es "pan para hoy, hambre para mañana". Toman medidas dependiendo de los problemas que van surgiendo en vez de idear y prevenir.

    Soy informático y sé varios ejemplos de lo que estoy diciendo a nivel de IT. No obstante, no tengo ni idea de como mejorar la educación, pero sé que lo que digo es cierto y un punto clave para mejorarla.

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