martes, 4 de mayo de 2010

"Los que ganaron la guerra perdieron los manuales de literatura"

Se reedita Las armas y las letras, el ensayo sobre la literatura y los literatos durante la Guerra Civil. Su autor: Andrés Trapiello.

La primera edición es de 1994. En aquel momento levantó suficiente polvareda como para que "discípulos de algunos escritores trataran de enturbiar el trabajo de Trapiello para enjuagar el papel poco claro de sus maestros durante la contienda".

Para otros, el ensayo "rinde un gran servicio a nuestra historia intelectual al trazar el panorama objetivo, veraz y, a la vez, comprensivo y compasivo, de la república de las letras durante un periodo tan doloroso y tan turbio como el de la Guerra Civil española".

En cualquier caso, la publicación de Las armas y las letras marcó la llegada de "La normalidad democrática" a la literatura.

Aunque los matices del libro sean nuevos, sus tesis siguen siendo las mismas. Por un lado, la comprobación de que hubo una tercera España que se vio arrastrada a elegir uno de los dos bandos. Por otro, algo que Trapiello resume con una vieja frase suya: "Los que ganaron la guerra perdieron los manuales de literatura".

"La Guerra Civil", dice Trapiello, "consigue que dos minorías armadas arrastren a una inmensa mayoría. Tanto en el caso de los escritores como con la población civil. Y los arrastran a punta de pistola, o conmigo o contra mí. La elección es muy poco libre". Con todo, "aunque no todos los franquistas eran fascistas y no todos los republicanos eran demócratas", no hay equidistancia posible: Sabemos que se cometieron crímenes parecidos en ambos bandos, pero las ideas por las que se combatió en cada uno no pudieron ser más diferentes. En el de la República por los principios de la Ilustración, base de las democracias modernas. En el de los sublevados, contra esos mismos principios".

Junto a fragmentos de un diario inédito de 2.000 páginas redactado por Rafael Cansinos Assens, que pronto estará disponible en Internet, y una carta también inédita de Edgard Neville en la que habla del asesinato de Lorca -fue un tiro en la nuca y no un fusilamiento, dice- hay varios documentos de primer orden en Las armas y las letras: desde una carta de Torrente Ballester en la que habla de la guerra como de "un deporte de hombres" a una fotografía de Rafael Alberti en cuya dedicatoria, de 1965, habla de la Guerra Civil como de "la belle époque". Se incluye, además, un texto desconocido de Rafael Sánchez Mazas, en el que habla por primera vez del episodio popularizado por Javier Cercas en Soldados de Salamina

"Un día te sacaron de la prisión, te sacaron al bosque con otros muchos compañeros y te fusilaron. Te levantaste ileso de entre los muertos y echaste a andar por el bosque, durante días".

El padre de Rafael Sánchez Ferlosio fue uno de los que ganó la guerra y perdió los manuales de literatura. "A partir del bombardeo de Guernica", apunta Trapiello, "la República ganó la guerra de la propaganda y se asumió que todos los escritores grandes estaban con ella. No fue así. 

En un bando estaba Juan Ramon Jiménez, pero en el otro, Azorín. En uno Miguel Hernández, María Zambrano y Carner; en el otro estaban Baroja, Ortega y Gasset y Josep Pla. La trampa es contraponer a García Lorca con Dionisio Ridruejo". 
Además, muchos intelectuales de bandos contrarios eran amigos antes de la guerra -"el trato de Lorca con José Antonio Primo de Rivera relatado por Gabriel Celaya sigue siendo polémico para algunos"-, y muchos autores que serán muy importantes, entonces eran unos desconocidos para el público general: la mayoría de la generación del 27 sin ir más lejos.















 Carta inédita de Gonzalo Torrente Ballester, que se cierra con un '¡Arriba España!



 












Unamuno saliendo de la Universidad de Salamanca tras su famoso enfrentamiento con Millán Astray en octubre de 1936



"Hay que leer sin prejuicios", afirma Trapiello, para el que su libro propone saltarse las barreras de la propaganda y mirar en "las fisuras" por las que se cuelan la vida y la literatura.
"La reconciliación pasaba por leer sin apasionamientos ni anteojeras ideológicas los libros de los otros".


--------------
Bibliografía:
Una "belle epoque" de sangre y fuego. Javier Rodríguez Marcos, en El País, 4 de mayo de 2010.

• Por desgracia, los diarios digitales no suelen incluyen enlaces, como es el caso. Así que todos los enlaces que aparecen los hemos buscado para complementar el contenido del artículo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...