martes, 8 de junio de 2010

Franco el escritor

A Franco le gustaba escribir. Lo hizo siempre. Sin brillo pero aseadamente.
Desde los años veinte hasta poco antes de su muerte (aún recordamos su testamento ológrafo, del que tantas copias se hicieron en aquel ya lejano 1975.





Durante algunos años colaboró habitualmente en la prensa: escribió artículos con Luis Carrero Blanco firmados con el pseudónimo común de Juan de la Cosa y el en diario "Arriba" publicó desde 1946, al parecer con la complicidad de Ernesto Giménez Caballero, una larga serie de artículos sobre una de sus habituales obsesiones: la masonería.

Una selección de esos artículos la publicó con el pseudónimo de J. Boor en un voluminoso libro en 1952: Masonería.

Diez años antes había publicado Raza, esta vez con el pseudónimo de Jaime de Andrade, que serviría de guión a la famosa película de Ramón Sáenz de Heredia.

Pero Franco había publicado su primer libro, Marruecos. Diario de una bandera, siendo todavía comandante, en 1922.
Yo tenía la segunda edición de este libro, la de 1939 de "La Novela del Sábado". Cuando más tarde compré la edición príncipe pude comprobar lo que siempre había oído: que en aquella segunda edición Franco suprimió este párrafo terrible que sí figuraba en la primera:

"Pocos minutos después, llegan a la posición las otras unidades; el pequeño Charlot, cornetín de órdenes, trae una oreja de un moro, "lo he matado yo", dice enseñándola a los compañeros. Al pasar un barranco vio un moro escondido entre unas peñas y encarándole la carabina, le subió al comino junto a las tropas; el moro le suplicaba: ¡Paisa no matar, paisa no matar!
– ¿No matar?, ¡eh!, marchar a sentar en esta piedra, y apuntándole descarga sobre él su carabina y le corta la oreja que sube como trofeo. No es ésta la primera hazaña del joven legionario".

En manos de alguien capaz de calificar esa atrocidad de "hazaña" estuvo España durante 40 años.



-------------
El texto está sacado de La vida de los libros, de José Luis Melero, ed. Xordica, Zaragoza, 2009. Es el capítulo titulado "Diario de una bandera".

En la propia web de la editorial, se dice de este libro:

En La vida de los libros encontraremos muchos autores apenas recordados: Mariano Sebastián, que firmaba como "autor de lo peor que se ha publicado hasta el día", José Soler Casabón, el amigo de Picasso, Apollinaire y Reverdy, que sólo imprimió 34 ejemplares de su único libro de versos publicado al salir del campo de concentración de Argelès, Julio Angulo, el hombre que le colocaba a Jarnés sus novelas sicalípticas en las colecciones galantes, o José Ayala Lorda, que con sólo 17 años fue condenado a más de dos años de presidio por escribir un artículo insultante contra Alfonso XIII.
Por fin todos ellos van a leerse en el mismo cuerpo de letra que algunos de las más grandes como Clarín, Juan Ramón Jiménez o Jaime Gil de Biedma, de los que en este libro se cuentan esas historias menudas por las que casi nunca se interesan los manuales. La vida de los libros es un libro imprescindible para acercarse a la literatura más suburbial y arrabalera.

También hay una reseña del libro en el blog "entre nómadas".

Los otros papeles del General Franco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...