miércoles, 4 de agosto de 2010

Al rescate de las preposiciones (y los artículos)

Las preposiciones y los artículos están en peligro de extinción: por desuso, omisión, descuido o hambre de los hablantes y escribientes que se las comen sin temor a indigestión.

Basta con leer los rótulos de las calles o los titulares periodísticos, por poner dos ejemplos llamativos y al alcance de cualquiera.

La gravedad del asunto cobra tintes casi dramáticos en los medios de comunicación con expresiones como: "la mayoría de personas…"; "una minoría de usuarios…", estructuras que no solo se ven escritas por doquier sino que salen de la boca de presentadores televisivos, corresponsales, locutores radiofónicos, tertulianos… sin el menor empacho.

Y el caso es que, siendo, como parecen, indigestos para todos estos usuarios y público en general, deberíamos tener más cuidado con la dieta y dejarlos en su sitio, si no queremos padecer diarreas gramaticales.


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El 4 de agosto, Heraldo de Aragón publicó una carta al director que reproducimos a continuación y que es la que nos ha dado la idea.

No estoy de acuerdo al cien por cien con su contenido pero el título es toda una declaración de intenciones que hacemos nuestra.

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Al rescate de las preposiciones

El descuido en el uso del idioma está muy generalizado.


Paradigmática es la pérdida del régimen preposicional en los rótulos de la ciudad: "Paseo Independencia" por "Paseo de la Independecia".


Pese a las licencias lingüísticas admitidas en la publicidad, no parece correcto el lema del municipio "Zaragoza Ayuntamiento" por "Ayuntamiento de Zaragoza" que luce en membretes y carteles.


Más grave es la denominación de la Universidad de Zaragoza: una horrorosa "Universidad Zaragoza". Hace unos años, el responsable de tal desaguisado no hubiese superado el examen de ingreso en el bachillerato universal".


José M. Aspas
Zaragoza

3 comentarios:

  1. ¿Habrá llegado el tijeretazo a la lengua? Por Dios que no debería. Las palabras son gratis, así que obviarlas es de una avaricia desmedida.

    Al rescate, pues.

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  2. El lenguaje está vivo y va evolucionando, al principio sonará mal, pero el lenguaje tiende a simplificarse. Aún así, no poner las preposiciones en las calles es excesivo. Por cierto, me gusta mucho tu blog :)

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  3. "No he aprendido a sufrir, toda severidad es inhumana"
    Juan Carlos Mestre

    Luz de un quinquet
    9 pintas, 29 latidos, Gillespie,
    madrugada, ganas de hablar.
    La generación del 77 íbamos a cambiar el mundo en el fututo
    pero los electrodomésticos siguen funcionando en el 2007,
    como siempre…
    Me pregunto:
    Por qué un intermitente puede llevarme a la lágrima, de vasta emoción, por qué siento que me responde, cuando se ilumina su automática luz naranja, y que no estoy solo, que somos dos, objetos comunicándose, que la máquina pretende mi atención, sabiendo antes de que se ilumine sin embargo apenas un segundo antes que así será…
    No lo entiendo:
    Por qué ladra el borracho a los coches que pasan a su lado.
    Es de noche.
    Hace frío.
    Mientras, la gente ahí afuera insiste, empujando sus pesadas rocas, hacia la pirámide.
    En las paredes de mi casa se pudre la luz de ayer por la mañana.
    Y yo sigo de pie junto a la ventana, sin tomar ninguna decisión.
    Podría quedarme a vivir dentro de esta canción.
    A night in Tunisia.
    Pienso que:
    La oportunidad debe ir acompañada de destreza…
    Todos los muebles de casa me observan con rostro de preocupación.
    No quiero pensar,
    para no atraer su atención, con el ruido de mi cabeza.
    Un automóvil ha atropellado al borracho, se apagó el ruido y la furia.
    Está muerto, pero no siento lástima.
    Tampoco sé qué significa eso realmente, si es salvaje, inhumano o inmoral,
    pero es cierto.
    Y mientras, la gente ahí afuera no deja de insistir, empujando sus rocas.
    Me pregunto:
    Debe haber algún motivo por el que todo haya adquirido esta forma,
    esta forma de costumbre, en que amanece como una herida sin importancia.
    Ya no recuerdo qué clase de paciencia me trajo a este lugar...

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