jueves, 23 de septiembre de 2010

Euclides: la fuerza del razonamiento matemático

"El objetivo de Euclides al escribir los Elementos, su obre clave, era reunir en un texto el conjunto de conocimientos fundamentales que los matemáticos griegos habían acumulado hasta entonces, exponiéndolos de manera sistemática.

Su éxito fue tan grande que siguió leyéndose durante siglos, fue copiado a mano sin cesar cuando no existía la imprenta y se tradujo a las lenguas cultas más importantes".

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"Una característica esencial de la matemática griega era que se trataba de una disciplina que se cultivaba por sí misma, independientemente de su aplicación o valor práctico. Este tipo de saber desinteresado, sin utilidad inmediata, era típico de la cultura griega, y en ella las matemáticas representaron uno de los principales ejemplos de una contemplación tal de la verdad, una forma de conocimiento puro".


Ana Millán Gasca, doctora en Matemáticas, especialista en Historia de la Ciencia, autora de numerosos libros y artículos sobre la materia y profesora de Matemáticas en la Escuela de Magisterio de la Universidad de Roma 3, recorre la figura, la obra y el contexto social y científico de Euclides y lo muestra como uno de las grandes figuras de la ciencia universal.

Con un lenguaje limpio y claro, accesible y a la vez exacto, la obra recorre en siete capítulos los diferentes aspectos relacionados con su figura, su obra, su época y su influencia posterior:

- ¿Quién era Euclides?
- Los predecesores de Euclides
- Euclides y su época
- Los trece libros de los Elementos
- Geometría y fenómenos: las otras obras de Euclides
- La influencia de los Elementos
- Para saber más…


No son necesarios conocimientos profundos de matemáticas (aunque puedan ser convenientes) para comprender la envergadura de Euclides, la magnitud de su labor y la profundidad de su razonamiento, no solo matemático, sino también filosófico, disciplinas ambas muy relacionadas en la Grecia Clásica.

Para muestra un botón. Dos anécdotas sacadas de las primeras páginas del libro y que retratan al personaje:

Ptolomeo I (uno de los generales de Alejandro Magno, que le sucedió a su muerte como rey de Egipto) preguntó a Euclides si había un modo de conocer la geometría más breve y sencillo que el laborioso camino de los Elementos. Éste último le respondió que no existía un acceso a la geometría reservado a los poderosos que les evitara la fatiga y el esfuerzo, que no había un "camino de reyes" en geometría.

Un discípulo había comenzado a estudiar geometría con Euclides. Una vez aprendió el primer teorema, el discípulo preguntó al maestro qué ventajas podía tener aprender tales cosas. Entonces éste último llamó a su escalvo y le dijo: "Dale tres óbolos, pues necesita sacar provecho de lo que aprende".


Otro buen ejemplo de cómo "ciencias y letras" caminan de la mano.


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Bibliografía:
Ana Millán Gasca; Euclides. La fuerza del razonomiento matemático. Nivola. Madrid 2004.
Los Elementos de Euclides.
Euclides en euclides.org.
Euclides en wikipedia.
Artículos que citan Euclides.
Euclides en internet.

2 comentarios:

  1. no he leído el libro, pero tal y como sitúas las dos primeras anotaciones, no tengo por menos que sonreirme.
    Sitúa un rey en Alejandría, está empezándose a construir, e intentando comprender como establecer los límites de unas tierras (reestablecer el orden) que todos los años el Nilo las hacía desaparecer. Como no se fía de los autóctonos pregunta a Euclides que anda enterándose de que va la vaina y este le da una regla general que entresaca de las tablas estrictas de cálculo de los egipcios, y con las que se volvería loco cualquiera que no fuera egipcio, dado que cada una lo era para un "nomo" y zona particular, pero extremadamente exactas y eficaces tras más de 2000 años de cálculo extremo.
    Soter seguramente mandó a tomarporculo a Euclides y siguió con las tablas recomendando a su hijo Filadelfo que no le hiciera mucho caso en cosas de gobierno, re-estableciendo la paz en Egipto que Euclides rompiera,
    Al cabezón de Euclides y sus comadres seguramente lo relegaron al palacio de la ciencia infusa, y algún agrimensor le llegó con un problema de diferencias de cálculo y este en vez de darle solución, le dió un hermoso teorema y tres óbolos para que si encontraba la solución en los papiros de algún templo se la trajera a él... para compilarla para la biblioteca vamos (¡menudo apropiafórmulas estaba hecho!).

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