martes, 5 de octubre de 2010

20 de julio de 1866: un fenómeno no explicado e inexplicable que sin duda nadie ha olvidado

Un hecho insólito, un fenómeno no explicado e inexplicable que sin duda nadie ha olvidado, señaló el año de 1866. Sin hablar de los rumores que agitaron a las poblaciones de los puertos de mar y excitaron el ánimo de la gente tierra adentro, muy honda fue la preocupación de los hombres dedicados a las tareas marítimas. Comerciantes, armadores, capitanes de alto bordo, skippers y masters de Europa y de América, oficiales de la marina de guerra de todo país, gobiernos de diversos estados en ambos continentes, sintieron suma inquietud por semejante acontecimiento.

En efecto, desde tiempo atrás varios navíos se habían encontrado en alta mar con "una cosa enorme", un objeto largo, fusiforme, a veces fosforescente, muchísimo más voluminoso y veloz que una ballena.

Los hechos referentes a tal aparición, anotados en los diversos libros de a bordo, coincidían bastante exactamente en cuanto a la estructura del objeto o del ser en cuestión, lo mismo que en la velocidad incalculable de sus movimientos, en la sorprendente potencia de su locomoción y en la vida particular de que parecía estar dotado. Si era un cetáceo, superaba en tamaño a todos los que la ciencia tenía clasificados hasta entonces. Ni Cuvier, ni Lacépède, ni el señor Dumeril, ni el señor de Quatrefages hubieran admitido la existencia de tal monstruo, a menos de haberlo visto de manera indubitable con sus propios ojos de sabios.

Tomando en cuenta la mediana de las observaciones realizadas en diferentes oportunidades, dejando a un lado las estimaciones tímidas que le asignaban un largo de doscientos pies y rechazando las opiniones exageradas que le otorgaban una milla de ancho y tres de largo, podía asegurarse, sin embargo, que ese ser fenomenal, si en realidad existía, sobrepasaba en mucho las dimensiones admitidas hasta entonces por los ictiólogos.

Ahora bien, que existía no podía negarse. De modo que, dada la inclinación que el pensamiento humano tiene hacia lo maravilloso, se comprenderá la emoción que en el mundo entero causó esa aparición sobrenatural. Porque en cuanto a relegarla al mundo de la fábula, era preciso renunciar a ello.

Efectivamente, el 20 de julio de 1866, …


Seguir leyendo...



------------------------
Bibliografía:
• Sitio dedicado a Julio Verne.

1 comentario:

  1. Siempre me han gustado los relatos de Julio Verne, sus aventuras me hacían pasar momentos deliciosos y, de hecho, también me gustaban las películas que se hacían tomando como base sus libros, como "El amo del mundo" con Vincent Price y Charles Bronson.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...