El que no ha cogido nunca un libro puede acabar como… Belén Esteban
Cádiz, un lugar donde los carnavales se viven de forma muy intensa. Las chirigotas, agrupaciones que siempre se les asocia a esas letras que nos hacen reír. Lo que poca gente sabe es que no solo en sus pasodobles hacen humor si no que también son mordaces, son más serios y hacen unas críticas que mezclados con su voz consiguen calar en la parte más interna de nosotros.
Aquí un pasodoble que nos habla de los libros.
Os transcribiría el texto, pero es mejor que lo oigáis en su versión original, cantada.
Gracias a phoenix-alx por el soplo y el texto de la entradilla
Cádiz, un lugar donde los carnavales se viven de forma muy intensa. Las chirigotas, agrupaciones que siempre se les asocia a esas letras que nos hacen reír. Lo que poca gente sabe es que no solo en sus pasodobles hacen humor si no que también son mordaces, son más serios y hacen unas críticas que mezclados con su voz consiguen calar en la parte más interna de nosotros.
Aquí un pasodoble que nos habla de los libros.
Os transcribiría el texto, pero es mejor que lo oigáis en su versión original, cantada.
Gracias a phoenix-alx por el soplo y el texto de la entradilla
El Canijo de Carmona y su "troupe" no tienen desperdicio. A mí me han venido de perilla para recordar algunas figuras expresivas. ¡Qué arte!
ResponderEliminarMe he permitido colgar el vídeo en el blog de mis alumnos de 5º de Ed. Primaria. Añadir que les gusta leer y lo hacen diariamente en clase durante 15 a 20 minutos, pero siempre viene bien reforzar estos hábitos y más con el humor del carnaval.
ResponderEliminarGracias por tu entrada.
Valverde: este blog está a tu entera disposición.
ResponderEliminarUn saludo
realmente hay gente peor que belen esteban... pero esos los veremos en el proximo gran hermano :)
ResponderEliminarJejejeje, es bastante bueno.
ResponderEliminarEl texto me recuerda a un video que corre por ahí sobre las ventajas del gadget libro.
ResponderEliminarLo de Belén Esteban tiene mérito: ha conseguido convertirse en el paradigma de la incultura