Hallábase Noël Coward, dramaturgo, compositor y actor inglés de cierto éxito en su época, conversando con un amigo tras el escenario de un teatro parisino.
No sabemos sobre qué versaba la conversación pero Cowrad le dijo a su amigo:
- Dime lo que lees y te diré quién eres.
Parafrasear el conocido refrán siempre resulta tentador llegados a un cierto punto de la conversación. Sobre todo, para abundar en los argumentos esgrimidos.
Lo cierto es que andaba por allí Madelaine Ozeray, actriz belga que cultivó tanto el cine como el teatro.
Suponemos que era uno de los miembros del elenco de una de las obras de Coward.
Como quiera que escuchó la conversación anterior tuvo a bien intervenir:
- Yo leo a Shakespeare, a Dante, a Plinio, a Nietzsche, a Spinoza… ¿quién soy?
La respuesta de Coward fue tajante, sarcástica y demoledora:
- Una mentirosa.
Ya saben. Todos tenemos libros que decimos haber leido pero que no hemos leido. Cuidado a quién o delante de quién lo dicen.
-----------------
Lo cuenta Gregorio Doval en su "Anecdotario universal de cabecera". Ediciones del Prado. Madrid 2003.
No sabemos sobre qué versaba la conversación pero Cowrad le dijo a su amigo:
- Dime lo que lees y te diré quién eres.
Parafrasear el conocido refrán siempre resulta tentador llegados a un cierto punto de la conversación. Sobre todo, para abundar en los argumentos esgrimidos.
Lo cierto es que andaba por allí Madelaine Ozeray, actriz belga que cultivó tanto el cine como el teatro.
Suponemos que era uno de los miembros del elenco de una de las obras de Coward.
Como quiera que escuchó la conversación anterior tuvo a bien intervenir:
- Yo leo a Shakespeare, a Dante, a Plinio, a Nietzsche, a Spinoza… ¿quién soy?
La respuesta de Coward fue tajante, sarcástica y demoledora:
- Una mentirosa.
Ya saben. Todos tenemos libros que decimos haber leido pero que no hemos leido. Cuidado a quién o delante de quién lo dicen.
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Lo cuenta Gregorio Doval en su "Anecdotario universal de cabecera". Ediciones del Prado. Madrid 2003.
Al lado de los que alardean de haber leído aquellos libros que nunca han leído, hay que considerar a aquellos que leen más de lo que cuentan. Yo conozco algunos. Es un tipo de lector que conjuga muy bien dos virtudes la sabiduría y la humildad.
ResponderSuprimirLu. Cierto. Estos que mencionas llaman menos la atención por que son discretos.
ResponderSuprimirSi no lo fueran, hablariamos de ellos en otros términos
Me gustaría saber leer para poder escribir aquí.
ResponderSuprimirYo leo a Tolstoy XD XD
ResponderSuprimirYo leo las etiquetas del champú, gel, y cualquier producto del baño cuando defeco sobre el roka.
ResponderSuprimirSoy ya un intelestuá.
Con los precios que imponen las editoriales en libros que se escribieron hace siglos ( que son los mas interesantes a mi entender)cagate lorito menuda verguenza,Libros gratis para los parados coñe!!
Como detesto a esos tipos Y tipas que se las dan de intelectualoides, todo fachada,falsetes.
Saludosssssssssssssssssssssssssssssss
Ah, y detesto a los supuestos intelectuales
No veo el por qué de alardear sobre la cantidad de libros que hemos leído. No sé quien parece más idiota: el que no ha leído en su vida o el que lleva la cuenta.
ResponderSuprimirPues yo conozco a dos o tres personas que se han leído un libro completo xD
ResponderSuprimir¿ que es un libro ?
ResponderSuprimirYo una vez me leí un artículo de una revista.
ResponderSuprimir@ElNotasDeLasRayBans: existe una cosa que se llama biblioteca, y tal vez ahí puedas disfrutar de los libros que no se pueden comprar por su precio.
ResponderSuprimirEs fácil leer un libro,suele se más dificil entenderlo, y más aún sacar un provecho real de lo que lees, que sería lo que realmente importa. La lectura nos da cultura, pero hoy dia que es la cultura, presumir de leer libros???
ResponderSuprimirQuiero pensar que la pregunta del comentario anterior es retórica.
ResponderSuprimirA mi entender, lo que reporta la lectura continuada y persistente en el tiempo es que el individuo fundamente una concepción propia y crítica de todo cuanto le rodea, incluso de sí mismo, de manera que su pensamiento pueda ser independiente (diferente o no) del pensamiento colectivo que denominan "Opinión Pública".