viernes, 15 de julio de 2011

"Al finalizar… os hiero": fórmula infalible para combatir insultos

Hace algún tiempo os poníamos algunos ejemplos para mejorar el arte de insultar, de la mano de dos cásicos como Góngora y Quevedo.

Un poco más tarde propusimos una fórmula para combatir a los trolls, sacada de una no menos cásica película "Amanece que no es poco".

Hoy os proponemos una nueva fórmula para combatir insultos, provocaciones y agravios de forma creativa. Les aviso de que el reto es formidable porque consiste en combatir (a primera sangre) con versos.

Sí señores, con versos. Lean y aprendan:

El bueno de Cyrano de Bergerac recibe una afrenta de un impertinente que le acusa… de tener la nariz muy grande:

VALVERT: ... (Se dirige hacia Cyrano, que le observa, y se planta ante él con pedantería.) Tenéis... tenéis... una nariz... ¡una nariz muy grande!
CYRANO. (Gravemente.) ¡Mucho!
VALVERT. (Riendo.) ¡Ja, Ja!
CYRANO. (Imperturbable.) ¿Eso es todo?
VALVERT. Yo...

Y aquí es donde Cyrano autoparodia su nariz:

CYRANO. Sois poco inteligente, jovenzuelo…Pueden decirse muchas más cosas sobre mi nariz variando el tono. Por ejemplo:
agresivo: «Si tuviese una nariz semejante, caba-llero, me la cortaría al momento»;
amigable; « ¿Cómo bebéis; metiendo la nariz en la taza o con la ayuda de un embudo?»;
descriptivo; « ¡Es una roca... un pico... un cabo...! ¿Qué digo un cabo?... ¡es toda una península!»;
curioso; «¿De qué os sirve esa nariz?, ¿de escritorio o guar-dáis en ella las tijeras?»;
gracioso; «¿Tanto amáis a los pájaros que os preocupáis de ponerles esa alcándara para que se posen?»;
truculento; «Cuando fumáis y el humo del tabaco sale por esa chimenea... ¿no gritan los vecinos; ¡fuego!, ¡fuego!?»;
prevenido; «Tened mucho cuidado, porque ese peso os hará dar de narices contra el suelo»,
tierno; «Por favor, colocaros una sombrilla para que el sol no la marchite»;
pedante; «Sólo un animal, al que Aristóteles llama hipocampelefantocamelos, tuvo debajo de la frente tanta carne y tanto hueso»;
galante: «¿Qué hay, amigo? Ese garfio... ¿está de moda? Debe ser muy cómodo para colgar el sombrero»;
enfático: «¡Oh, magistral nariz!, ¡ningún viento logrará! resfriarre!»;
dramático; « ¡Es el mar Rojo cuando sangra!»;
admirativo; « ¡Qué maravilla para un perfumista!»;
lírico; «Vuestra nariz... ¿es una concha? ¿Sois vos un tritón?»;
sencillo; «¿Cuándo se puede visitar ese monumento?»;
respetuoso; Permitidme, caballero, que os felicite; ¡eso es lo que se llama tener una personalidad!»;
campestre; ¿Que es eso una nariz?... ¿Cree usted que soy tan tonto?... ¡Es un nabo gigante o un melón pequeño!»;
militar: «Apuntad con ese cañón a la caballería!»;
práctico: «Si os admitiesen en la lotería, sería el premio gordo».
Y para terminar, parodiando los lamentos de Píramo: « ¡Infeliz nariz, que destrozas la armonía del rostro de tu dueño!»
Todo esto, poco más, es lo que hubierais dicho si tuvieseis ingenio o algunas letras. Pero de aquél no tenéis ni un átomo y de letras únicamente las cinco que forman la palabra «tonto». Además, si poseyeseis la imaginación necesaria para dedicarme, ante estas nobles galerías, todos esos piropos, no hubieseis articulado ni la cuarta parte de uno solo, porque, como yo sé piropearme mejor que nadie, no os lo hubiese permitido.


Este último párrafo desata las iras del impertinente y da comienzo un duelo a espada, a modo de desagravio.


CYRANO. ¡Siento en mi espada un hormigueo!
VALVERT. (Sacando la suya.) Si lo queréis, ¡sea!
CYRANO. Voy a daros una estocada sorprendente.
VALVERT. (Con desprecio.) ¡Poeta!...
CYRANO. Decís bien... ¡poeta!... y tan grande que, mientras combatimos, improvisaré en vuestro honor una balada.
VALVERT. ¿Una balada?
CYRANO. ¿Acaso no sabéis en qué consiste? (Recitando como si se tratase de una lección.) La balada se compone de tres coplas de ocho versos...
VALVERT. (Riéndose.) ¡No sabía!...
CYRANO. (Continuando.) ...y de un envío de cuatro...
VALVERT. Vos...
CYRANO. Compondré una mientras me bato, y tened por seguro que en el último verso seréis tocado.
VALVERT. ¡No podréis!
CYRANO. ¿No?... (Declamando.) «Balada del duelo que, en el palacio de Borgoña, sostuvo, con un importuno, el señor de Bergerac.»
VALVERT. ¿Podéis decirme que es eso?
CYRANO. ¡El título!

Y comienza el duelo. Mientras baten sus espadas, Cyrano recita sus versos:

CYRANO. (Cerrando un momento los ojos.)
Esperad... estoy escogiendo las rimas. ¡Ya está! (Uniendo la acción a la palabra.)

Tiro con gracia el sombrero
y, lentamente, abandonada
dejo la capa que me cubre
para después sacar la espada.
Brillante como Céladon
y como Scaramouche alado,
os lo prevengo, Myrmidón:
¡al final vais a ser tocado! (al finalizar… os hiero)

¡Mejor os fuera ser neutral!
¿Por dónde os trincharé mejor?
¿Tiro al flanco, bajo la manga,
o al laureado corazón?
¡Tin, tan! suenen las cazoletas;
mi punta es un insecto alado;
a vuestro vientre va derecha.
Al final vais a ser tocado. (al finalizar… os hiero)

¡Pronto, una rima! ¡Se hace tarde!
¡Vuestra cara esta demudada...
Me daias el consonante:
¡Cobarde! ¡Tac! Ahora paro esa estocada
con la que ibais a alcanzarme.
Abro la línea. La he cerrado,
¡Afirma el hierro, Laridón,
que al final vais a ser tocado! (al finalizar… os hiero)

(Anuncia solemnemente.)

ENVÍO
Podéis pedir a Dios clemencia.
Me parto. Ahora estoy lanzado   
a fondo. Finto... ¡Una... dos... tres...!

(El vizconde vacila. Cyrano saluda.)

¡Y en el final fuisteis tocado! (y al finalizar… os hiero)




La escena de la versión de la película de 1990, protagonizada por Gerard Depardieu, quizá más elocuente, no he podido encontrarla.

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¿Son ustedes capaces de librar semejante duelo frente a trolls, faltones, provocadores, spammers, impertinentes, estúpidos?

¿Son ustedes capaces de responder con versos ingeniosos a burdos insultos?

Les reto a ello.

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Bibliografía:
Cyrano de Bergerac. Edmon Rostand.
Cyrano, la figuras retóricas, el ritmo y su nariz.
• La versión en Español, de donde están sacados los versos antes transcritos ha sido posible gracias a la colaboración de @astrosofista, tikismikis, @pordeciralgo, y @estornudos.
• La ilustración está sacada del blog de José Angel profe.
• Y la imagen de Cyrano de Bergerac.

3 comentarios:

  1. Personalmente, me quedo con la versión de 1950, protagonizada por José Ferrer.

    En cuanto al reto,
    te diré que para tomarte en serio
    tengo motivos de "peso";
    no soy literata ni con las letras devaneo
    tan solo soy un pecado al espacio
    y combato como puedo mi gordura, a la que no me aferro
    pero insiste en acompañarme hasta mi viaje eterno.

    La dejo,
    pues abriga en invierno,
    y eso .....
    es mejor que un mal amante.

    Y si llegaran momentos negros
    en que las viandas amenazaran con su silencio
    siempre puedo servir para matar el hambre
    mucho mejor que esas nenas sin cerebro y mucho hueso.

    Nessun Dorma

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  2. Pensando mucho contestaría algo así…

    Nariz, nariz tengo de pimiento
    si no lo reconozco miento.
    De piquillo, de morrón sólo si miento
    Y decirle esto lamento
    Pues soy yo a quien su mujer me mento

    Según lo que contestase le diría que

    mientras lamento que la mente
    ella me dice
    Miente pinocho miente

    Enhorabuena de nuevo por tu blog, tengo problemas en dejar comments desde el iPod pero que sepas que disfruto mucho de su lectura.
    Además tengo la misma escultura comprada en la feria de artesanía que muestras en la cabecera del blog
    Un cordial saludo
    Alberto J.S.

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  3. Creo que tengo mucha menos imaginaciòn que el resto de comentaristas pero querìa felicitarte por tu blog, me gusta leer tus entradas y me parecen muy interesantes. Tu post sobre los tòpicos y las vacaciones es estupendo!

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