martes, 11 de diciembre de 2012

Frente a los desahucios… la estrategia del caracol

La estrategia del caracol es una película colombiana dirigida por Sergio Cabrera en 1993.

Inspirada en un hecho real, refleja la lucha de un colectivo de vecinos amenazados con el desahucio como consecuencia del acoso inmobiliario que sufren de manos del propietario del edificio en el que viven.

Saben de antemano que su batalla está perdida, pero se organizan y elaboran una audaz estrategia para burlar la especulación y defender su dignidad.

Mientras su abogado, también inquilino, retrasa lo más posible el desalojo con argucias legales, otro de los vecinos, un viejo anarquista exiliado español, organiza a los demás y ponen en marcha la estrategia del caracol: llevarse la casa a cuestas.

Y a partir de aquí, el espoiler.

Poco a poco, a escondidas, van llevándose todos los enseres de sus viviendas, estructura incluida: ropa, muebles, vigas, paredes…

Finalmente llega el día del desalojo, que tiene que realizarse con ayuda de la fuerza pública.

El propietario ha exigido que el edificio debe ser devuelto debidamente pintado.

La escena final supone la "victoria" de un colectivo heterogéneo y desfavorecido frente al poder y el abuso de los especuladores:



Aquí les dejo el fragmento de la escena:



Salvando las distancias, un ejemplo de resistencia muy acorde con los tiempos que vivimos en España 20 años después.

Solo me queda recomendarles que vean completa la película La estrategia del caracol:

12 comentarios:

  1. Con todos los respetos me parece realmente retogrado y un sinsentido, me recuerda más a una estrategia "okupa", no te puedes llevar las pareces y reventarlas no ayuda a nadie.

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    1. los ocupas no se llevan las paredes, esos son los gitanos.

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    2. Ni los okupas, ni los gitanos se llevan las paredes..... Si un caso lo que halla de metal.....

      Reventar paredes y techos es una cosas que suelen hacer los propietarios de un inmueble abandonado o los vecinos de los inmuebles de al lado para evitar okupaciones.

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  2. Si, es más ético dejársela a los usureros de los bancos. Debería haber una revolución con gillotina incluida. Una Catarsi así es necesaria para la regeneración de la vida política y el statu quo actual.

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    1. no, hombre, los bancos no tendrian que tener que ejecutar el contrato que ha firmado el cliente. simplemente deberian recibir de vuelta los millones que le han dado para que se los gaste en una vivienda.

      porque si vamos a eso, igual tu empresa no te tiene porque pagar...

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    2. Si evaluaron que no podrían pagar, PORQUE EVALUARON DE MANERA PROFESIONAL... ¿Para qué prestaron?...
      Y si se equivocaron ¿Por qué no asumen los costes de su error de manera conjunta con los "clientes"? (en realidad víctimas de manejos clientelistas con tasadores y otros "profesionales") ¿Tiene que joderse sólo una de las partes firmantes?
      Es de sinvergüenzas ensañarse a la parte más débil de la cadena. PUES SÍ, QUE NO EJECUTEN. Que asuman pérdidas y que lleguen a un acuerdo de pago en la medida que el "cliente" pueda. La gente no deja de pagar porque no quiera sino porque no puede.
      ¿Qué opción están tomando? Joder al más débil... Porque ejecutan deshaucios sin ganar nada, sólo joder al prójimo y joderlo bien para toda su vida, las propiedades terminan derruidas, más devaluadas que si hubiera gente viviendo allí.

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  3. Pues a mí me parece de lo más apropiado. Desahuciar tampoco ayuda a nadie y oye, no se cansan de hacerlo. Guillotina.

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  4. Pos yo lo que veo es que siendo un inmueble antiguo, estás haciendo una demolición gratuita al banco.

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  5. es preferible destruirla que darsela

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  6. A ver, hace muchos años que ví la película pero por lo que recuerdo no se trataba de un impago de los inquilinos sino de el antigüo propietario moria y el heredero queria demoler el edificio para poner en su lugar una sede bancaria. (Corrian los años en que los yupies eran grandes heroes sociales, y los pelotazos sus hazañas admiradas por todos salvo unos pocos miserables envidiosos retrógrados, como los que hicieron esta película)

    Al llevarse los materales de la casa le hacen un favor al propietario pero le privan del placer de aplastar al débil y de la descarga de testosterona que le hubiera producido.

    El edificio lo reconstruyen en otra parte.

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  7. Soy el del anterior comentario.
    Recuerdo que cuando la vi, me llamó la atención el uso de la expresión "entregar la casa pintada"

    Por supuesto puede que me engañe la memoria, seguramente el redactor del blog ha visto la película más recientemente que yo.

    Pero por lo que recuerdo el propietario para nada queria que le pintasen la casa, si la pensaba demoler.

    Es uno de los inquilinos quien le dice que le van a dejar la casa pintada. En su momento me pareció una expresión similar a la española "En bandeja"

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  8. Justificar la demolición de una propiedad privada, para que no la disfrute el pérfido especulador, es justificar el robo.

    Es como "asaltar" supermercados bajo el eufemismo de la autonomía alimentaria.

    Saludos

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