jueves, 11 de junio de 2015

Del tertuliano que no sabía nada de Leonardo Padura

De cómo el tertuliano todólogo se revolvió en su ignominia tras pontificar su ignoracia sobre la figura de Leonardo Padura y de cómo su contertulio lo puso en ridículo educadamente.

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Tertulia de un informativo nocturno de una de las principales cadenas radiofónicas de ámbito nacional. De España, por más señas.

Leonardo Padura. Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015
La directora del programa comienza la charla invitando amablemente a sus contertulios a que comenten el recién otorgado Premio Princesa de Asturias de las Letras, concedido a Leonardo Padura, escritor, guionista, periosita, conocido sobre todo por sus novelas policiacas, cuyo protagonista es un tal Mario Conde.

El mérito no es poco, teniendo en cuenta que este tipo de tertulias suelen centrarse en temas de actualidad politica, por irrelevantes que sean, o en mostrar filias y fobias a sus equipos de fútbol del alma (cosa que detesto, dicho sea de paso) y pocas veces abordan temas de verdadero calado intelectual, científico o cultural.

Hechas las presentaciones, el todólogo de turno procede a pontificar ex cátedra y a expresar sus dudas respecto a la designación, que atribuye más a las cuestiones políticas de turno (este año le tocaba a Cuba; Padura es cubano) que a su calidad literaria.

Veamos sus argumentos:

• Cuba es el país que toca, es el país que está de moda;
• "no lo ha leído mucho" (sic),  solo "un par de novelas" (sic2);
• no lo conoce de nada más que por el escaso acceso a su obra que él mismo reconoce;
• su posicionamiento ante el régimen de los Castro no ha sido de disidencia explícita;
• ha vivido siempre en Cuba y no ha tenido problemas para entrar y salir (lo que parece que le sitúa en el ámbito del poder establecido;
• y de postre se despacha con el comodín de compararlo con Cabrera Infante (del que no dice haber leído nada) como recurso infalible para justificar su opinión.

En fin; el típico discurso del que habla de oídas, que se cree experto sin tener ni idea y que suelta por la boca la ocurrencia de turno que justifique su sueldo. Patético.

Pero héteme aquí que llega el turno de réplica de otro de los contertulios.

Muy educadamente, sin alardes, como no queriendo dejar en ridículo al todólogo, pero de hecho haciéndolo, glosa la vida, peripecia y obra de Leonardo Padura.

Y Explica:

• él sí lo conoce personalmente, ha leído prácticamente toda su obra y le parece un gran escritor.
• cuenta alguna anécdota clarificadora sobre su obra, como el hecho de que el propio Padura le explicó por qué le había dado el nombre de Mario Conde a su detective (se lo puso por el conocido banquero español aunque sin inspirarse en su personalidad y tejemanejes; pensó que sus libros no iban a salir de la isla y ser leidos en España);
• añade alguna peripecia personal del autor;
• explica cuál le parece el mejor de su libros, el que relata la vida de Ramón Mercader (el asesino de Trotski, que pasó sus últimos años en Cuba y que está enterrado en Moscú), y explica el por qué.
• demuestra estar al tanto de la filiación política y de la posición de Padura frente al régmen de su país: no es de los mimados del régimen ni de los prohibidos. Es crítico con el castrismo aunque no pertenece a los movimientos militantes de oposición, lo que permite cierta libertad de movimientos. Es un escritor que hace de puente entre la Cuba institucional y la Cuba que quiere cambiar. No renuncia a su pasado revolucionario aunque considera que su país vivie bajo una dictadura. La posición de Padura no es de connivencia sino de convivencia.

¡Ay! El todólogo se revuelve en su ignominia y contraataca e insiste en el tema de la dudosa militancia anticastrista de Padura, y a que "está en lo que se lleva ahora" (sic3); y continúa con alguna vaguedad pueril.

Llegados a este punto interviene un tercer contertulio que admite no conocer y ni haber leído a Padura y guarda una respetuosa discreción. Pero incluso éste, se ha informado. Y explica por qué Padura ha podido entrar y salir de su país sin dificultades: tiene pasaporte español concedido por el Gobierno de España por el procedimiento de Carta de Naturaleza.

Y aquí es donde la directora del programa agradece sus opiniones y cambia de tema.

Y así es cómo un mequetrefe (hombre entremetido, bullicioso y de poco provecho) fue desenmascarado por un instruido (que tiene buen caudal de conocimientos adquiridos) pero fuése de rositas.

En fin… Botón de muestra del nivel.

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P.D.1: No he leido a Padura así que no puedo emitir juicio de valor alguno.
P.D.2: Siempre he opinado que la literatura no puede ni debe ser neutral ni equidistante; y mucho menos, complaciente con el régimen establecido.
P.D.3: Los premios siempre tienen algo de "oportunos".

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